La protagonista absoluta será Claire Underwood, viuda de Frank Underwood y actual presidenta de los Estados Unidos en la ficción. La serie se estrenó el viernes 2 de noviembre en la plataforma Netflix para todo el mundo.

“Lo que Francis les haya dicho en los últimos cinco años es todo mentira. Será diferente entre nosotros. Yo les diré la verdad”, dice de frente mirando a cámara Claire, con Frank muerto. Los episodios de la sexta temporada giran en torno a la forma personal de Claire de manejar el poder y cuentan, muy lentamente, cómo  murió Frank.

Cuando ya se habían escrito y perfilado once de los trece capítulos de la sexta y última temporada, el actor Anthony Rapp acusó a Kevin Spacey, productor y protagonista de la serie, de acoso sexual en octubre de 2017. A su denuncia le siguieron otras, que terminaron por marcar el despido del actor que encarnaba al político Francis Underwood.

Aunque Frank no está físicamente, los guionistas hicieron lo posible para mantenerlo vivo. Sus promesas políticas, las cosas que hizo antes de morir y las que prometió forman parte de los episodios, así como la información sobre su fallecimiento, que se va dando en dosis homeopáticas. Tanto es así que su muerte gana más minutos de pantalla que la presidencia de Claire.

Ella es protagonista en cuerpo y alma, Frank lo sigue siendo desde el más allá por decisión de los guionistas. En los nuevos episodios también adquieren relevancia el asistente Doug Stamper (Michael Kelly), que lleva una vida recluida, y los Shepherds (Diane Lane y Greg Kinnear).Después del escándalo y de un parate en las grabaciones, la producción decidió seguir adelante y reducir la última temporada a ocho episodios. La tarea no debe haber sido fácil. Tenían que reescribir la nueva temporada sin uno de los personajes excluyentes, que encarnaba el espíritu más despiadado de la política

“Si no sabés qué hacer con un personaje, ¡mátalo!”, dicen algunos manuales de guionistas. Los de House of Cards, con Spacey fuera del programa, no tuvieron otra opción qué finalmente sacarlo. Al final de la quinta temporada, Frank Underwood había renunciado a la presidencia y su esposa ascendió desde la vicepresidencia para convertirse en la primera mandataria de la historia de los Estados Unidos.

 

Desafiante. Así se presenta Claire ante la sociedad:  “Lo que Francis les haya dicho en los últimos cinco años es todo mentira".
 

El primer capítulo de la sexta temporada se ocupa más de la muerte de Frank, que de la nueva presidencia de ella.
El primer capítulo de la sexta temporada se ocupa más de la muerte de Frank, que de la nueva presidencia de ella.

“Me gusta negociar mis propios tratos”. “Lo que sea que Francis haya hecho o prometido, está enterrado con él”. Ésas son algunas de las frases con las que Claire intenta imponer su estilo en un contexto adverso y en el que no recibe precisamente afecto por parte de los ciudadanos estadounidenses.

Aunque Frank no está físicamente, los guionistas hicieron lo posible para mantenerlo vivo. Sus promesas políticas, las cosas que hizo antes de morir y las que prometió forman parte de los episodios, así como la información sobre su fallecimiento, que se va dando en dosis homeopáticas. Tanto es así que su muerte gana más minutos de pantalla que la presidencia de Claire.

Aunque ella es protagonista en cuerpo y alma, Frank lo sigue siendo desde el más allá por decisión de los guionistas. En los nuevos episodios también adquieren relevancia el asistente Doug Stamper (Michael Kelly), que lleva una vida recluida, y los Shepherds (Diane Lane y Greg Kinnear).

Robin Wright mantiene su protagónico con maestría y ayuda a que la serie tenga un final acorde a su historial, que incluye 33 nominaciones a los Emmy y otros tantos premios internacionales. Pero al que siguió de cerca la serie le faltará algo. Su Claire, la Lady Macbeth de esta era televisiva, fue pensada junto a Frank. Y viceversa. Son un dueto inseparable en ese mundo de ambición voraz por el poder. Sin Frank, House of Cards es sólo una buena serie. Un pájaro de vuelo corto, muy lejos de su propia -e inmensa- leyenda.

FICHA

Calificación: Buena

Género: Drama. Protagonistas: Robin Wright, Campbell Scott, Diane Lane y Greg Kinnear. Creador: Beau Willimon. Emisión: Netflix. Duración: 8 episodios de 50 minutos.

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Viejos tiempos: Kevin Spacey y Robin Wright.

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“Si no sabés qué hacer con un personaje, ¡mátalo!”, dicen algunos manuales de guionistas. Los de House of Cards, con Spacey fuera del programa, no tuvieron otra opción. Al final de la quinta temporada, Frank Underwood había renunciado a la presidencia y su esposa ascendió desde la vicepresidencia para convertirse en la primera mandataria de la historia de los Estados Unidos.

Con Frank muerto, los episodios de la sexta temporada giran en torno a la forma personal de Claire de manejar el poder y cuentan, muy lentamente, cómo demonios murió Frank.

El primer capítulo de la sexta temporada se ocupa más de la muerte de Frank, que de la nueva presidencia de ella.

El primer capítulo de la sexta temporada se ocupa más de la muerte de Frank, que de la nueva presidencia de ella.

“Me gusta negociar mis propios tratos”. “Lo que sea que Francis haya hecho o prometido, está enterrado con él”. Ésas son algunas de las frases con las que Claire intenta imponer su estilo en un contexto adverso y en el que no recibe precisamente afecto por parte de los ciudadanos estadounidenses.

Aunque Frank no está físicamente, los guionistas hicieron lo posible para mantenerlo vivo. Sus promesas políticas, las cosas que hizo antes de morir y las que prometió forman parte de los episodios, así como la información sobre su fallecimiento, que se va dando en dosis homeopáticas. Tanto es así que su muerte gana más minutos de pantalla que la presidencia de Claire.

Aunque ella es protagonista en cuerpo y alma, Frank lo sigue siendo desde el más allá por decisión de los guionistas. En los nuevos episodios también adquieren relevancia el asistente Doug Stamper (Michael Kelly), que lleva una vida recluida, y los Shepherds (Diane Lane y Greg Kinnear).

Robin Wright mantiene su protagónico con maestría y ayuda a que la serie tenga un final acorde a su historial, que incluye 33 nominaciones a los Emmy y otros tantos premios internacionales. Pero al que siguió de cerca la serie le faltará algo. Su Claire, la Lady Macbeth de esta era televisiva, fue pensada junto a Frank. Y viceversa. Son un dueto inseparable en ese mundo de ambición voraz por el poder. Sin Frank, House of Cards es sólo una buena serie. Un pájaro de vuelo corto, muy lejos de su propia -e inmensa- leyenda.

FICHA

Calificación: Buena

Género: Drama. Protagonistas: Robin Wright, Campbell Scott, Diane Lane y Greg Kinnear. Creador: Beau Willimon. Emisión: Netflix. Duración: 8 episodios de 50 minutos.

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