La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal fue la invitada especial del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP) y en su discurso habló de economía, política y seguridad.

Ante un grupo de empresarios, y frente a diversos intendentes de la provincia de Buenos Aires, la gobernadora Vidal afirmó hoy que “la inflación” en 2017 “va a ser la más baja de los últimos años” y consideró que “frente a la ansiedad de que los resultados aparezcan rápido” me preocuparía que “eso pase porque antes los resultados llegaron y se fueron”.

Resaltó también que “se crearon 150 mil puestos de trabajo frente a los 100 que se perdieron”, y estimó que “algunos sectores de la industria volverán a recuperarse”.

“Los resultados van a a tardar en llegar, pero estamos convencidos de lo que estamos haciendo”, enfatizó.

La gobernadora aprovechó la ocasión para reafirmar la posición que tomó su Gobierno: “Los bonaerenses votaron para cambiar un sistema que gobernó de manera mafiosa durante décadas y eso no se negocia. Sé que los bonaerenses no lo quieren negociar, y nosotros tenemos que ser fieles con ese voto”.

Además, la gobernadora aseguró que en la Argentina “se acabó la época de líderes iluminados, individualistas, con nombre y apellido; lo que se necesita es un equipo”, y destacó que con el “liderazgo” del presidente Mauricio Macri, buscaron emprender “un camino, cuyos resultados en muchos casos van a superar un mandato”.

Entre otros conceptos, Vidal agrupó en tres ejes los desafíos de su gestión: las obras públicas, la inclusión y las políticas en materia de seguridad. “Tenemos un plan de dos mil obras para toda la provincia, más de mil en ejecución, y no hay un solo distrito que no tenga. Acá se acabó la discrecionalidad, los fondos se reparten no por amiguismo sino por coparticipación, y no son obras estéticas, son hidráulicas, de cloaca, de agua potable, rutas”.

“No van a vernos haciendo hospitales nuevos, ni obras faraónicas, sino hacer que lo que esté funcione bien, cosas en las que nadie desde hace décadas no invertía. Son las obras que no se ven, pero que hacen la diferencia”, aseguró.

Por otra parte, sostuvo que resolver el problema “de la seguridad es un proceso que va a llevar tiempo”, aunque advirtió que en el Gobierno cambiaron “las reglas del juego” y que “la decisión del presidente (Mauricio Macri) es no ser parte del delito”.