Rumbo a Tandil, ayer cinco personas murieron a bordo de una aeronave bimotor, la cual se estrelló en un descampado ubicado en Quemú-Quemú (La Pampa). Los fallecidos serían amigos y vecinos de la ciudad bonaerense San Vicente, y uno de ellos piloteaba.  Se trata de una nave Piper  PA 34 Seneca, matrícula LV-GZV la cual había partido desde el aeropuerto de San Rafael (Mendoza) hacia Tandil.

 
La Junta de Investigación de Aviación Civil (JIAAC ) informó que el domingo a las 12 del mediodía se puso en marcha el sistema de balizas de emergencias ELT (Emergency Locator Transmiter) este dispositivo es utilizado en las avionetas y se activan al instante que recibe un gran impacto. “Hubo un pedido de descenso de la aeronave  y esa fue la última comunicación con el Piper PA 34 Seneca” , indicó Pamela Suaréz, presidenta de la JIAAC.

La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) fue la que detectó la señal enviada de la aeronave, y también afirmó que efectivos de la policía local, cuyas víctimas de entre, 36 y 41 años,  serían Enrique Canto (piloto), Pedro Siches, Mauricio Balbi, Juan Ignacio Otegui y Mariano Guyot. La causa de este accidente quedó a mando del juez Junín Héctor Plou.