“Fue fraudulenta y manipulada”, fueron las palabras de Michel Temer ante conferencia de prensa haciendo referencia a las grabaciones que se filtraron con el empresario Joesley Batista. El mandatario brasileño afirmo que concurrirá a la Corte Suprema por la impugnación de la investigación en su contra, utilizando como prueba que le audio que se dio a conocer fue manipulado a favor del empresario de la JBS.

El jefe de la Procuración General de la República, Rodrigo Janot mantuvo su acusación basándose en dos pruebas, la grabación junto con la declaración de Batista y las filmaciones posteriores realizadas por la policía federal. Si bien el fiscal reconocía que no pudo someter a pericia las grabaciones por falta de equipos declaro que los diálogos son “lógicos y coherentes”.

Frente a las marchas que se realizaron en 17 de los 25 estados del país con las demanda de “fora Temer” (fuera Temer) el mandatario resalto en entrevista con el diario Floha de Sao Pablo “yo no voy a renunciar. Si quieren, que me derriben, porque si yo renuncio seria una declaración de culpa”.

En la noche del domingo Temer se reunió con sus aliados, líderes de los partidos de coalición de gobierno, y ministros, en la residencia presidencial. Hubo varios miembros del PSDB que tras el escándalo habían amenazado con dejar el gobierno, le dieron esperanza al presidente de mantener la alianza, cancelando la reunión que estaba prevista para discutir la permanencia en la coalición que integra con el Partido del Movimiento Democrático de Brasil, al que pertenece el mandatario.

Nota realizada por: Macarena Vila.