“Aunque me fuercen yo nunca voy a decir
que todo tiempo por pasado fue mejor.
Mañana es mejor”

Estas palabras de Spinetta se me presentan bastante seguido en los últimos años. Al margen de tener el vinilo y escucharlo mucho, y de ser una de las canciones más lindas del Flaco, últimamente funcionan casi de manera profética. Pero en lugar de estar en la voz de su autor, parecería que toman posesión los músicos que vuelven a juntar sus bandas después de mucho tiempo. Y fueron muchas las que lo han hecho. The Police, Soundgarden, Black Sabbath por mencionar solo algunas internacionales, y Turf, Soda Stereo, Viejas Locas y Todos Tus Muertos de acá. A todas las une algo en común: después de varios años de haberse separado, por diferentes razones en cada situación, vuelven a formar la banda con la que fueron sumamente exitosos.
¿Pero que las mueve a reunirse después de tantos años? Algunas por dinero. Otras por el nada despreciable desafío de volver al ruedo y mostrar que siguen siendo grandes. Por ejemplo, en el caso de The Police, en declaraciones hechas minutos después del primer concierto de su vuelta, Sting afirmaría, un poco en broma y un poco en serio que “extrañábamos mucho esta sensación, estábamos realmente muy entusiasmados con volver a los escenarios, parecíamos jóvenes de nuevo. Pero al cuarto o quinto tema recordamos porque nos habíamos separado”. Aunque lo que muestren sea una perfecta ejecución de sus temas y la gente no perciba nada raro, en ocasiones las vueltas al ruedo no suelen ser lo placentera que imaginaban.
Algo diferente fue la vuelta de Los Fabulosos Cadillacs, con un magnífico concierto en el estadio de River. La separación tuvo que ver con las carreras solistas de varios miembros. Por lo que la vuelta, resultó algo casi natural. De hecho, siguen girando y editando discos muy buenos, pero ahora lo combinan con las carreras solistas de varios miembros de la banda.
Sin duda, lo que aportan estas vueltas, es el bagaje de los años puestos al servicio en cada show. Podríamos decir que todas lo hacen con un sonido impecable. Hay un ejemplo que siempre rescato cuando se habla de las bandas que vuelven a juntarse. En realidad es de una reunión imposible. Con amigos y con colegas suelo comentar lo maravilloso que hubiera sido una reunión de Riff. Lo monstruoso que sería hoy un show en vivo de ellos, con el progreso de la tecnología en materia de sonido. Fantaseo con que podrían haber compartido escenario con cualquier banda internacional. Ojo, no ser telonero, hablo de compartir el show, porque tranquilamente podrían haber estado a la altura de cualquier banda que venga al país.
En los últimos dos meses, comenzaron a correr rumores de dos bandas emblemáticas del rock argentino. Si bien fueron contemporáneas, una de las dos inició su carrera más temprano. Estas dos bandas son: Ratones Paranoicos y Caballeros de la Quema.
La banda liderada por Iván Noble se había separado en 2002, luego de intentar (sin suerte) seguir tocando a pesar de la muerte de su tecladista y co fundador de la banda Garfield. En una entrevista con Clarín a meses de haberse separado, Iván Noble explica claramente ese desenlace: “Fue una decisión colectiva. Es que en 4 discos se termina la vida útil de una banda y se tiene que reinventar humana y artísticamente para no seguir por inercia o por negocio. Hicimos un disco exitoso (La paciencia de la araña de 1998, más de cien mil copias vendidas) y tratamos de disfrutarlo dejando las preguntas para después. Y en el medio se nos murió un tipo. Que acolchonaba las tensiones en la banda, era la carcajada. Sin él, iba a ser difícil recuperar el buen humor”. Sensaciones bien marcadas. Razones más que suficientes para poner un punto final a un proyecto que había arrancado como “para tener algo que hacer los fines de semana” según su cantante. Lo que sucedió después es historia conocida. Buena proyección de la carrera solista de Iván Noble, y algunos de los integrantes de la banda lo intentaron también aunque sin lograr consolidarse.
El tiempo, en su rol de juez, va poniendo las cosas en su lugar. También aporta cierta sensatez, aplomo para tomar decisiones, y en algunos casos, de ser necesario, calmar las aguas para volver a interactuar. Todo eso sumado a un hecho en particular, creo que dan las condiciones ideales para, al menos, plantear la chance de una vuelta de la banda. ¿Cual es el hecho en particular? Hace unos meses, Iván Noble dió un concierto fantástico en Niceto. La particularidad del show, es que el formato era diferente a lo que venía haciendo desde hace años. Lo convirtió en un show eléctrico, con él de pie, y fundamentalmente, haciendo sonar a la banda que lo acompañaba, como si hubiera sido siempre de rock. Cual será el resultado de todo esto? La respuesta la van a tener el 23 de junio en el Estadio Único de La Plata, en el marco del Festival Provincia Emergente, con entrada libre y gratuita. Dicen que será la única presentación.
Por el lado de los Ratones Paranoicos, el proceso de separación fue un poco más abrupto y sorpresivo para la mayor parte de la banda. En un ya avanzado 2011, Juanse (voz y lider) emite un comunicado diciendo que deja la banda para ocuparse de su proyecto solista. Cuenta él en una entrevista del momento que “si bien los dos discos solistas anteriores los tenía como un hobby, ahora necesito ocuparme de lleno”. Esto tomó por sorpresa al resto de la banda. Al punto de decirles a algunos allegados que fue él quien se separa de la banda, que no existía un punto final. De hecho, siguieron tocando bajo el nombre de Circo Paranocio. Y Juanse continuó con su carrera editando 3 discos más. Siempre respaldado por muy buenos músicos, en una formación clásica de 2 guitarras, bajo, batería y teclados.
Con el paso del tiempo (nadie está exento de eso) y con una recuperación de salud asombrosa, que Juanse dirá que todo es gracias a refugiarse en la religión, las presentaciones en vivo fueron de menor a mayor. Todavía no se conocieron las razones de esta vuelta, esperada por muchos. Ni tampoco que harán. Hay rumores de que editarán un disco nuevo, y que tocarían en un lugar emblemático de la ciudad de Buenos Aires (¿Obras quizás?). Donde y como sea que vuelvan, seguramente tendrán una gran convocatoria.
¿Nunca se preguntaron porque suceden estas segundas vueltas? Cometeríamos un error al decir que vuelven porque no hay nada nuevo. Y la realidad, es que hay muchas buenas bandas nuevas. ¿Pero donde deberíamos poner el foco? Las comparaciones son inevitables. En su justa medida, y sin juzgar, no vienen mal. Pero siempre debemos tener presente varios aspectos, como el contexto en el que nace tal o cual banda y sus influencias, solo por mencionar algunas. Y sabiendo también que está todo inventado. O casi todo. El problema no está en que las nuevas bandas suenen parecidas a otras, el tema. es que suenen bien. Que lo que hagan, esté bien ejecutado. Dicho esto, sigo sin encontrar la respuesta a la pregunta que hago al comienzo de este párrafo. Y quizás no haya una respuesta concreta, o una que nos satisfaga a todos. Una opción válida puede ser, nada más y nada menos, que la simple motivación de volver a tocar con la banda que se habían consagrado y a la que en gran parte les deben lo que hoy son.
Y la parte más romántica de todo, creo tenerla clara. Porque se que va en una sola dirección. Y elijo pensar que, mientras cranean sus regresos, en más de una ocasión les vienen a la mente los versos de Luis Alberto Spinetta cuando dice que “mañana es mejor”. Y quizás tenga razón el Flaco. La tenía en el 73 cuando estrenó ese tema. Y con lo auspicioso de la vuelta de los Caballeros y de los Ratones, es probable que también tenga razón ahora.