A partir de ahora las mujeres serán socias plenas del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) y no “asociadas” de un familiar como lo eran hasta el momento.

Durante el mes de mayo la Comisión Directiva del club presentó un proyecto para desestimar las categorías y permitir a las mujeres votar y ser electas en cargos de la misma. Así, este lunes a las 15 en la sede de Palermo comenzó una asamblea que arrojó 2256 votos a favor de la propuesta, 1648 en contra y 6 abstenciones. La votación comenzó a las 19 y se hizo mediante voto electrónico, con la participación de los socios mayores a 18 años.

Antes de comenzar la votación Lisandro García Briones, socio de CUBA desde 1962 declaró:“Esperemos que no vengan muchos dinosaurios. Tienen la piel gruesa, resisten, pero ojalá hoy sean pocos” y agregó: “Hace muchos años que lucho porque las mujeres en CUBA tengan los mismos derechos que los hombres. El club tiene que aggiornarse”.  6000 mujeres forman parte del club fundado en 1918, que cuenta con ocho sedes y es exclusivo para estudiantes universitarios (se deben tener un mínimo de dos materias aprobadas y acreditadas).

Sin embargo, a pesar del cambio en el estatuto centenario, las nuevas socios no podrán practicar deportes en la sede central, ya que en la misma “no hay espacio físico para poner un vestuario de mujeres”.  “Los fundadores fueron varones y queremos mantener una tradición, que nos dejen el espacio para mantener una tradición. Las mujeres pueden usar como quieran las otras sedes, pero Viamonte es de los varones“, comentó el periodista Rolando Hanglin. A su vez, Hanglin comparó la situación con una particular situación: “Es como si en una mesa de bar en la que hay todas mujeres una dice que quiere llevar al novio a la reunión. Todas le van a decir que no. Y en una mesa varones va a pasar lo mismo. En Viamonte hay vocabulario de hombres, costumbres de hombres, olor a hombres”.