Ayer, en el debate por el aborto, en el sexto día de exposiciones en el Senado, Abel Albino, volvió a manifestar su oposición al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo y en su exposición en el plenario de comisiones del Senado generó repercusiones negativas en un amplio sector de la sociedad y el repudio de muchos de sus colegas.

Albino, médico pediatra y presidente de la fundación Conin, abiertamente en contra de la despenalización del aborto, además de realizar una enfática defensa de la vida, de la necesidad de “educar para el amor y no para el sexo animal”, aseveró que “los preservativos no sirven contra el SIDA” y afirmó “el virus del sida atraviesa la porcelana”.

El médico aseguró que para “los libros de obstetricia” un aborto es “matar a un niño que todavía no está en posibilidades de vivir fuera del útero, es la expulsión violenta del niño cuando todavía no está en viabilidad”. Y se dirigió a las madres, apelando al “corazón de madre” les pidió que “por favor no los maten”.

Luego relacionó el aborto con la necesidad de poblar el país: “Nuestro país es enormemente grande, enormemente rico y peligrosamente vacío ¿Y vamos a matar chicos cuando necesitamos chicos? Una mujer embarazada es un tesoro para el país y su hijo es una joya”.

Con estas declaraciones y otras similares, el pediatra tucumano, hizo su presentación en contra del aborto ante evidentes signos de incomodidad en la sala. Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM) se retiró de la sala a los gritos.

Reunión plenaria de las Comisiones de Salud, de Justicia y Asuntos Penales y de Asuntos Constitucionales del Honorable Senado de la Nación, en la que se trata el proyecto de I.V.E., que tiene media sanción de Diputados, en el salón Illia, en Buenos Aires, Argentina, el 25 de Julio de 2018. Foto: SOFIA ARECO / COMUNICACIÓN SENADO

Pese al evidente malestar que generaba su discurso continuó en su enfática defensa señalando “la vida es un derecho personalísimo, anterior a la civilización, al estado…y si lo ponen como ley (al aborto), pues será una ley inmoral. Lo malo es que son ustedes los que van a poner el gancho. Ustedes van a tener las manos manchadas de sangre de esas criaturas”.

Las declaraciones del galeno Abel Albino, en contra del aborto y, específicamente respecto al uso del preservativo, generaron el repudio de científicos prestigiosos que salieron a decir que lo que dijo el médico este miércoles en el Senado es “falso”.

El director ejecutivo de la Fundación Huésped, Leandro Cahn, junto a otros colegas difundieron un comunicado: “Frente a estas afirmaciones que han sido ampliamente reproducidas por los medios de difusión, nos vemos en la obligación de denunciar enérgicamente la falsedad de las mismas. La totalidad de la literatura científica especializada y las buenas prácticas médicas aconsejan fuertemente el empleo del preservativo como uno de los medios de mayor eficacia a fin de prevenir la transmisión sexual del virus de la inmunodeficiencia humana y otros agentes infecciosos”.

En cuanto a las aseveraciones del doctor Albino respecto a que “el profiláctico no protege de nada, porque el virus del SIDA atraviesa la porcelana”, en el comunicado se deja claro que, “la elección del material de porcelana como contraposición al látex de los preservativos no es inocente y tiene por objeto generar miedo en la población”. Se sostuvo además que, “el látex es impermeable, no tiene poros como la porcelana no esmaltada. A menos que se rompa, el preservativo es seguro”.

Además, de Cahn, director científico de la Fundación Huésped, firmaron la carta Lautaro de Vedia, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología; Carla Vizzotti, presidente de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología; Horacio Salomón, director del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida de la Facultad de Medicina de la UBA; Gabriel Rabinovich, profesor titular de Inmunología de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA e investigador del Conicet; y Jorge Geffner, profesor titular de inmunología de la Facultad de Medicina de la UBA, además de investigador del Conicet.