El Senado español autorizó al Gobierno a aplicar el artículo  155 de  la Constitución para restaurar la legalidad constitucional de Cataluña.

Media hora después de que el Parlamento autónomo aprobara la independencia de Cataluña, Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, convocó a elecciones en la región para el 21 de diciembre de este año.

“El Estado de derecho restaurará la legalidad en Cataluña”, dijo Rajoy. “Es urgente devolver la voz a los ciudadanos catalanes, a todos, para que puedan decidir su futuro y nadie pueda cometer ilegalidades en su nombre”, añadió.

Entre las medidas tomadas en el artículo 155, también se dispuso el cese del jefe de los Mossos d’Esquadra, Pere Soler, así como del secretario general de la Consejería de Interior y la extinción del Diplocat y las llamadas ‘embajadas’ de Catalunya en el exterior. A ello añade el cese de los delegados de la Generalitat en Bruselas y Madrid.

Por ahora no hubo ninguna reacción de parte del Govern, el portavoz del Partido Demócrata Europeo Catalán, Josep Lluís Cleries, aseguró hoy, antes del anuncio de las medidas del 155,  que su partido no aceptará el cese del presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont,  del vicepresidente, Oriol Junqueras, y del resto de consejeros y que se mantendrán “fieles” al Gobierno actual en Catalunya.

Puigdemont deberá abandonar su cargo cuando su cese sea publicado en el Boletín Oficial del Estado y en caso de no hacerlo, podrá ser acusado de usurpación de funciones.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, aseguró: “Para la Unión Europea nada cambia. España sigue siendo nuestro único interlocutor en todos los asuntos relacionados con España, su territorio y su Constitución”, rechazando así la independencia catalana.