En 2016, 3.717 personas denunciaron haber sido violadas en nuestro país lo que representa más de 10 ataques por día. Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Seguridad de la Nación, y que fueron confirmados por chequeados.com , las agresiones de tipo sexual no se limitan a las violaciones: existen otros delitos contra la integridad sexual que, según el informe del Ministerio de Seguridad, incluyen “corrupción, abuso deshonesto, ultrajes al pudor, rapto y tentativas de violación”. La cantidad de víctimas registradas en 2016 fueron 9.266, 25 por día. María Elena Leuzzi es titular de la asociación a Ayuda a Víctimas de Violación, organización que asiste a víctimas de abuso sexual de todo tipo. Isec Post dialogó con ella sobre una problematica que se repite en la Argentina.

¿Qué es AViVi? ¿De dónde surge ese nombre?

AViVi significa Ayuda a Víctimas de Violación. Al nombre lo puse abreviado porque decir ayuda a víctimas de violación suena muy fuerte entonces pensé que así cortito es fácil de memorizar, significa todo lo que estoy haciendo y tiene como un aire a mujer aunque también atiendo varones porque tienen sus derechos y hay que ayudarlos.

¿Hace cuánto que existe este lugar y qué es lo que hacen?

Lo que hago es asistir a víctimas de abuso sexual ya sean intrafamiliar o violación ocasional (la de la calle). La asistimos en todo lo que es la palabra asistencia, ya sea ayuda legal, de salud o psicológica. Una vez que la familia pide ayuda lo primero que hacemos es averiguar si se ha hecho la denuncia, si el hecho es del momento o de vieja data, etc. También se pide intervención al cuerpo médico forense para que revise a la víctima y pueda tomar las muestras que necesitamos para conservar un ADN posible en el cuerpo; luego en los primeros pasos es llevarla al hospital público y que reciba la medicación contra el VIH, la hepatitis b o cualquier enfermedad de transmisión sexual o infecciosa. Ver que tengan la pastilla del día después para no tener un embarazo no deseado y evitar un aborto a futuro.

Después de todo eso con la familia sin estar la víctima presenta vemos que fiscal estuvo de turno en el momento que le sucedió el hecho y poder acercarnos a hablar para ver que está haciendo, como avanza la causa, si hay alguna investigación abierta, si hay más casos con las mismas características en la misma zona. Eso más o menos parte de lo que hacemos en AViVi.

La psicóloga por otro lado también hace su parte. Ella se encarga de la contención, de lo que es el día después y de acompañar a la familia, porque no solo se viola a la víctima sino que afecta a todo el entorno familiar.

¿Sos vos sola la que se encarga de esto o hay más gente que te ayuda?

Hay un equipo interdisciplinario de abogados y psicólogos. Si lo que hago de mi casa son las llamadas que se reciben acá porque no tengo ningún lugar físico donde poder hacerlo.

¿Cómo surgió la idea de armar todo esto? ¿Lo tenías planeado?

Yo no tenía idea de nada, vivía tranquila en el anonimato, y aposté a tener hijos en este país. Desgraciadamente en el año 2001, cuando mi hija regresaba de la facultad, fue abordada por violador ocasional el cual la violó, la desfiguró. Así que bueno empecé a caminar sin sentido, sin saber a dónde recurrir, todas las puertas que golpeaba se cerraban, nadie hablaba de abuso sexual; más de uno se preguntaba porque venía ella a las once de la noche de la facultad, otros de qué manera vendría vestida y se dudaba de si lo conocía y habían sido novios y después ella se brotó psicológicamente diciendo que él la había abusado sexualmente. Un montón de cosas  sin sentido común que la gente prejuzgaba. Esto es lo que hizo movilizarme hasta que se llegó a dar con la persona que había violado a mi hija y a muchas chicas más, siendo apresado cuando intentó violar a una de las últimas chicas que no llegó a hacerlo porque intervino la policía rápidamente. De ahí tuvimos que esperar que llegara a juicio casi tres años  después, cuando mi hija ya estaba semi recuperándose e insertándose nuevamente en la sociedad. Tuvo que volver a pasar por todo lo que el sistema le daba que era enfrentarse a él, a jueces que le iban a preguntar cosas que no venían al caso, porque el hecho estaba bien demostrado.

María Elena con su hija victima de una violación.

 

Eso es lo que me molesto y me detonó, después de escuchar la sentencia pensé: “Si yo pude hacer esto sin tener medios, siendo una persona de clase media baja y aprendiendo muchas cosas para defender a mi hija, todo esto que aprendí lo tengo que brindar a otras madres porque el camino es muy duro y difícil, y si no hay alguien que te vaya guiando te vas golpeando y a veces no te podes levantar y termina ganando el abusador”. Fue entonces cuando decidí armar algo, yo tenía mi psicóloga personal que me había acompañado en esos casi tres años y empecé a conocer a una serie de abogados, fui mirando quien me convenía más y quién no, porque acá no se cobraba y había que seguir con las causas porque no se pueden abandonar a mitad de camino, sería como dejar a las víctimas desamparadas.

Así que nada armé una personalidad jurídica con ayuda de un profesional, la presenté y arranqué. Por suerte no me equivoqué, porque no hay otra institución en el país que asista a víctimas de delitos sexuales, seguimos siendo los pioneros de esto. Hemos conseguido tener 135 comisarías de la mujer en la provincia de Buenos Aires, hemos logrado que todos los hospitales tengan kit de retrovirales para la víctima sea cual sea a la hora que llegue, también conseguimos que se hayan formado fiscalías especializadas en diferentes distritos para las jurisdicciones como San Isidro, San Martín, Lomas de Zamora, Campana, etc. para que ese fiscal solo atienda las causas que tengan que ver con delitos sexuales. El año pasado pudimos lograr tener un banco de huellas genéticas y vamos por un registro de violadores con cara, nombre y apellido. 

 

¿Hay alguien que ayude económicamente o financiando alguna parte de la asociación?

No, no hay nadie. Es muy difícil pedir ayuda y además yo no mezclo política con el dolor de una víctima porque dentro de las víctimas está mi hija y con el dolor de mi hija no hago negocio, no hago política. Saliendo de acá yo soy María Elena Leuzzi y puedo hacer política, pertenecer a una religión, hacer lo que se me ocurra; pero cuando estoy asistiendo a una víctima no hay religión ni bandera política, es solo eso, una víctima la cual necesita que yo esté de pie defendiéndola y haciéndole frente a la justicia para que respeten todos los derechos que tiene esa víctima.

Yo no recibo subsidios pero en caso de que alguien ofrezca algo directamente se lo comunicó a la víctima para que la ayuden a ella porque me parece que es lo mejor y más transparente.

Fuera de lo que es AViVi ¿a qué te dedicas?

Bueno vendo pan en la calle por las tardes en las puertas de los colegios, me la rebusco como puedo. Tejo, bordo ojotas para el verano, a veces estando en algún juicio me pongo una cajita en la falda y voy armando tiras de perlas que después uso en las ojotas. De alguna forma voy haciendo como catarsis. Después con lo otro corto calles, avenidas, si es necesario tomo un tribunal, le doy vuelta el escritorio a un fiscal. No le tengo miedo a nadie y si me tienen que me meter presa porque consideran que le falto el respeto, primero me lo está faltando el tanto a mi como a la víctima por no trabajar como corresponde. Eso es un poco de mi vida diaria, si bien yo no elegí que esta sea mi profesión, hoy no sabría qué hacer y creo que es lo que me mantiene viva.

¿Ayudas solo a gente del Gran Buenos Aires o de todo el país?

Gente de donde sea. De donde me llamen y necesiten de mi ayuda. Si es en otra provincia me mandan el pasaje y yo voy porque como dije yo no tengo lo fondos para hacerlo. Después dormimos en cualquier lugar donde nos puedan alojar porque muchas veces las familias nos pagan los boletos pero no tienen para pagar un hotel, entonces nos alojamos en algún club, en una salita de primeros auxilios, donde nos agarre la noche, y si no se puede dormir no se duerme, nos vamos a un bar a tomar un café y quedarnos en compañía de los familiares.

En cuanto a víctimas de violencia de género ¿también se encargan de darle un apoyo?

Si, obvio. Estamos capacitándonos un poco más en todo ese tema con todo el equipo en cosas que por ahí no teníamos muy claras y son fundamentales. De todas maneras la violencia de género cuando es ejercida por un hombre hacia la mujer no hay mucho que argumentar y hay que sacar del medio al tipo. Yo siempre digo que estaría bueno formar un grupo de mujeres fuertes y grandotas con armas para que lo agarren al tipo que le pega a la mujer y lo hagan sufrir para que sepa y vea como duele; pero bueno esas son alucinaciones que a una se le hacen. Hay que brindarle más que nada herramientas a la mujer para que se pueda defender. También las mujeres tenemos que entender que el hombre violento no va a cambiar y esto deberíamos aprenderlo todas, que cuando te levanta la mano una vez, lo va a repetir una, dos tres veces más hasta que termines en el piso toda reventada. Y los hombres tienen que aprender desde los 3 años que el NO es NO y eso lo tienen que respetar. No somos sus esclavas, todo lo que tienen ellos lo tenemos nosotras con 20 cm de diferencia. A ellos les duele, a nosotras también.

Ahora que está surgiendo hace un par de años esto del feminismo o en estos meses lo de la legalización del aborto ¿apoyas todo al cien por ciento o hay algo que no compartas?

Apoyo a la mujer que aprende a defenderse por sus propios medios sin necesidad de utilizar un arma de fuego o arma blanca, que empiece ella a defenderse de los golpes, de las agresiones y que ante la primera muestra de violencia sepa hacer un corte. Tienen que saber decir: “No doy oportunidades. No te puedo dar otra oportunidad, porque si te doy una oportunidad te estoy dando mi vida y me estoy entregando a que vos mañana me mates. Ya te di una, si no la supiste valorar, hace tu vida”. Nadie puede decidir cuándo morimos o cuando vivimos.

En cuanto al aborto no estoy a favor salvo en caso de un abuso sexual porque así como pienso que el hombre no puede decidir hasta qué día vivo, yo tampoco puedo decidir hasta qué día vive un feto. Tampoco estoy de acuerdo en que si una chica abusada tiene un embarazo de 4 o 5 meses se haga un aborto. Sé que es muy difícil que me entiendan porque por un lado estoy a favor y por el otro lado estoy en contra.