La suma adeudada es de 73 mil millones de dolares y EE.UU. no intervendría de forma directa.


La isla centroamericana se declaró ayer en bancarrota debido a la deuda multimillonaria concebida desde la crisis del 2000. El gobernador Ricardo Roselló afirmó que solventará esta situación y asegurará los servicios básicos para la sociedad. Las relaciones de negociaciones entre Puerto Rico y sus acreedores derivarán, en caso de no llegar a un acuerdo, en un tribunal especial para reestructurar la deuda pública.
El retraso económico comenzó luego de que Estados Unidos disminuyera sus inversiones empresariales y esto desembocó en el aumento de los niveles de pobreza y desempleo.Pese al paso de los años y presidencias estadounidenses, estas nunca se vieron capaces de solventar la crisis que sufria su estado libre asociado. Corrupción y deficits financieros llevaron el compromiso económico mutuo a una suma mayor de 70 mil millones de dólares.


EL 1 de mayo la comunidad puertoriqueña se manifestó contra las propuestas austeras de la Junta de Control Fiscal. Dos días después, el hijo del exgobernador Pedro Roselló declaró, al terminar la moratorio, que el país se encontraba en una recesión económica.
Roselló señaló que la reestructuración se llevará a cabo a partir de recortes en el ámbito público (salud,educación y pensines). “El objetivo final de esto es proteger a nuestro pueblo”, agregó el neurocientífico.