Se trata de la chica que atropelló a su novio, el rugbier mendocino, Genaro Fortunato.

El magistrado de Garantías Pablo Peñasco, este mediodía desestimó los planteos de la abogada de Julieta Silva por lo que la joven va a continuar en el penal de San Rafael. Lo solicitado por la abogada Florencia Garciarena era la libertad de la acusada, el cambio de carátula y prisión domiciliaria. Por su parte Garciarena anticipó que apelará la decisión de Peñasco porque sostiene que no se valoraron pruebas que atenúan la situación procesal de su defendida.

Es importante destacar que Silva está imputada por “homicidio agravado por la situación de pareja y alevosía”y que ante esto, la estrategia de la defensa es aducir que la jóven tenía problemas de visión al momento en que atropelló a su novio rugbier Genaro Fortunato.
Debido que Silva tiene dos hijos, la justicia de Familia evaluará el régimen de visita de los menores que actualmente están a cuidado de su ex marido. Ademas aseguró que extraña a sus hijos y que “siente profundo dolor por no poder estar con ellos todos los días”.

Luego de someterse a pericias, Julieta volvió a contar lo sucedido esa noche a la salida de un boliche. “No podía creer que le había pisado la cabeza”, dijo insistiendo en su inocencia y afirmó que no fue intencional, sino un accidente a causa de su astigmatismo. Silva deberá esperar la resolución de la apelación y enfrenta la posibilidad de una pena de prisión perpetua.