El kilo de pan podría superar los 90 pesos y delimitaría a las familias su consumo.La suba en el precio del pan no está vinculada directamente a la escasez de trigo y de harina.  Conseguir  un precio más razonable y terminar con la especulación de los molinos respecto del precio internacional del trigo seria los ideal para mantener los costos. 

Sobre la mesa esta el reclamo de no poder contar con el pan fresco de cada día, esta es la principal preocupación. Los aumentos en los servicios básicos, sobre todo en la boleta de gas y luz sumado la suba de la harina que en diciembre del año pasado costaba 300 pesos ahora ronda entre 900 y más de 1.000 pesos, en menos de 9 meses el aumento fue desmedido.

Los gremios panaderos de Buenos Aires, en abril y junio de este año protestaron frente al congreso con el llamado “Panazo”, con el aumento de la bolsa de harina y  los impuestos hacen que el consto de la producción se vuelva más cara, es lo que produce las bajas en las ventas.

Las empresas molineras por las especulaciones ante la variación del dólar, retienen la harina y esta “especulación” de los acopiadores del trigo hace que la demanda sea aun mayor, el precio incrementa y a las familias cada vez le es mas difícil acceder a unos de los alimentos base en la cadena alimenticia como es el pan.