La principal empresa de Cristóbal López Oíl Combustibles SA (OCSA) abrió un registro para que durante 7 días se inscriban interesados en armar un plan para salvarla, si se aprueba la compañía evita la quiebra. Los requisitos que impuso el Juez de comercio Javier Cosentino: “Son más exigentes que en otro caso y complejos de alcanzar” afirmaron desde la compañía a Clarín, además agregaron que temen la quiebra de Oíl Combustibles.  Cristóbal López (empresario argentino en la época de los Kirchner) tiene una deuda multimillonaria con el Estado: A la AFIP le debe una suma de $21.000 millones, a la empresa (OCSA) $17.000 millones y  $1.600 millones le corresponden a la deuda pre y post-concursal (generada por no pagar el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC)), que tiene la obligación de cancelarla  que para la AFIP circula al rededor de los 20.000 millones de pesos.

Esta cantidad de dinero pone cada vez más riesgoso el seguimiento de la empresa, a lo que el Juez Javier Cosentino accedió la apertura del cramdown (salvataje), que consiste en una instancia que luego de la publicación hay 7 días hábiles para que alguien que esté interesado se haga cargo de la empresa. Fuentes de la compañía aclararon que: “Entre otras exigencias que serán difíciles de cumplir” haciendo referencia a otras exigencias que se le instaló una facilidad de pago de 12 meses . Se tomaron los requisitos de que los interesados en la empresa sean refinadores y que tengan experiencia en el negocio y management, según esta decisión para Oíl “restringe mucho las ofertas posibles”. El Juez puso otro requisito que para enfrentar el salvataje de la empresa de López los interesados tienen que presentar equipos técnicos, capacidad técnica en cada área designada, un plan de negocios con los recursos humanos que ocuparía y los fondos que aplicaría un cronograma de actividades así el flujo de fondos es proyectado para cancelar las deudas pre y post-concursales y reparar el futuro de la empresa.

Actualmente la empresa cuenta con 400 trabajadores (directos), ya que piden especificidad de cantidad a los empleados que van a entrar para mantener el plantel de Oíl. La AFIP planteó un escrito judicial que el camino es la quiebra, y el gobierno cree que abrir el salvataje es una “instancia dilatoria”, si nadie se presenta durante los 7 días hábiles es el fin de la empresa Oíl Combustible. Esta empresa es el principal activo del grupo Indalo, que cuenta con 360 estaciones de servicio y refinería en el puerto de San Lorenzo la cual hace unos meses dejó de refinar el crudo. Esta empresa, de Cristóbal López y Fabián de Souza la utilizaron para no pagar la AFIP en la época de Cristina Kirchner, el impuesto a los combustibles generaron una deuda de 8.000 millones de pesos. Por esto el físico demando a López, su socio y al ex titular del ente recaudador Ricardo Echegaray  por daños y prejuicios. El Juez Julián Ercolini hizo procesarlos por defraudación pero sus camaristas  Jorge Ballestero y Eduardo Farah consideraron que se trataba de una “retención indebida de tributo” y dio la orden de liberar a López y su socio que hasta entonces está detenido, la Cámara de Casación tendrá que decidir cuál es el delito por el que deberán responder los tres acusados.