Una multitud se concentró en el Obelisco en rechazo al anuncio del gobierno de negociar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional como medida “preventiva”, en una salida urgente de auxilio financiero. Se trató de una nueva manifestación, luego de la que se realizó el 25 de mayo, esta vez bajo la consigna “La Patria no se rinde”, prevista para las 13 horas, y se anunció la lectura de un documento como proclama popular hacia las tres de la tarde.

 

La convocatoria fue realizada por dirigentes políticos opositores al gobierno, y a través de la demanda de distintos videos auto gestionados de artistas, que circularon en las Redes Sociales, tal como en la primera protesta que también se realizó en una fecha patria, en cuya ocasión el lema fue “la Patria está en peligro”.

En esta oportunidad, Cristina Banegas, Kevin Mansilla, Luisa Kuliok, Barrientos, Adriana Varela, Núñez, Lola Berthet, Carolina Papaleo, Alejandra Darín, entre otros actores, además de los periodistas Víctor Hugo y Miguel Ángel “Tití” Fernández y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, llamaron a la sociedad a sumarse a la convocatoria en rechazo al acuerdo con el FMI y a las medidas de ajuste que viene tomando el gobierno.

La congregación de miles de personas, que se habían dado cita para después del mediodía, comenzó a concentrarse desde temprano, agrupándose frente al escenario que apostado desde las primeras horas de la mañana, se disponía sobre la Plaza República al lado del Obelisco en dirección al sur de la Ciudad.

Se hicieron presentes agrupaciones como La Cámpora, la CTA de Hugo Yasky, la Asociación Argentina de Actores, a las que más tarde se sumaron el Movimiento Evita, Libres del Sur, Partido del Trabajo y del Pueblo, Unidad Popular, Vía Campesina, Izquierda Popular, Vamos y Seamos Libres, quienes concentraron en Avenida de Mayo y Luis Sáenz Peña para luego marchar hacia el acto.

Sindicalistas, políticos, médicos, maestros, científicos, artistas y otros sectores de la sociedad, de variadas y disímiles procedencias, que evidentemente empatizaron con la consigna, fueron llegando, se fueron acercando y se fueron quedando. Una gran cantidad de personas, no identificadas bajo banderas políticas partidarias, acudieron a la cita espontáneamente con banderas argentinas.

Se expresaron una mezcla de sentimientos encontrados, impotencia, bronca y, tal vez en un sentir coincidente se generó un cierto ánimo festivo, que se fortalecía y renovaba de tanto en tanto, dejando salir la indignación de algunos o la bronca de otros, con canciones promovidas por la multitud se multiplicaban las protestas en cánticos como el “hit del verano”, o el corear, del indudable y contundente repudio a la figura de la dictadura, asociándola al actual presidente.

Al cierre de la manifestación, los actores Carolina Papaleo y Gerardo Romano, leyeron un documento como proclama condenatoria de las políticas económicas del gobierno de Mauricio Macri y en particular se emitieron duras críticas respecto al acuerdo con el organismo internacional.

La proclama titulada “La Patria no se negocia”, exigió: “Rompamos las cadenas que nos impone el acuerdo alcanzado por el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional, que sólo le ofrecen a nuestro pueblo, un destino de miseria planificada”, y prosiguieron, “Rompamos las cadenas de un ciclo veloz y brutal de endeudamiento externo”.

También, se pronunció con dureza que hoy nos gobiernan los agentes financieros de corporaciones extranjeras, especuladores que hacen con las riquezas conseguidas por los trabajares argentinos, un botín para alimentar la evasión, la fuga de capitales y la timba financiera.

La tumultuosa y masiva convocatoria abierta y comprometida desde la calle denunció la oposición no sólo a la adhesión al FMI sino también el desacuerdo por el ajuste tarifario y el congelamiento de los sueldos, que tornan insostenible la situación para la mayoría de la población.

Una movilización del pueblo para el pueblo, que se manifestó con la presencia en la calle desde diferentes sectores y que dio forma a una articulación de diferentes expresiones y diferentes motivaciones para movilizarse, permitiendo dejar de lado cierta sectorización de la presencia en las calles desde que asumió a la presidencia Macri.

El documento se cerró dejando un mensaje con la convicción de ratificarse en sus propuestas: “Somos un pueblo digno y con mucha memoria. Asumimos con profunda responsabilidad histórica seguir luchando hasta alcanzar nuestra definitiva independencia. Nos hemos movilizado una vez más, porque el pueblo en la calle decide, y decidimos hoy, reafirmar nuestro compromiso de construir entre todas y todos la Patria que soñamos. Por eso una vez más gritamos: ¡La Patria no se Rinde!”.