La conductora del canal América TV en una charla exclusiva con el ISEC habló sobre la innovación de los medios de comunicación, las fake news y su relación con la profesión.

El periodismo apareció en su vida casi como un juego en la escuela primaria. A través de un periódico escolar realizado con maquinas de escribir, recortes y pegamento, Mónica Gutiérrez supo que su vocación era ser periodista y estaba convencida de que esa pasión por las noticias e informar sería su profesión.

A los 19 años, tuvo su primer empleo en una radio en Rosario, la provincia en donde nació. Sin embargo reconoció que para ser profesional es necesario estar dispuesto a pagar el derecho de piso: “me ha tocado hasta barrer en la redacción”. A pesar de las exigencias y de los complicados horarios, Mónica no se imagina trabajando de otra cosa que no sea de periodista. Aunque admitió que al haber tantos cambios en la profesión, tal como la hipertextualidad, la multimedialidad, la interactividad y la frecuencia de actualización, “ser periodista es terrible”.

Está dicho que los avances en la tecnología han revolucionado todos los aspectos de la vida. Los nuevos periodistas, que en su mayoría son de la generación Z (nacidos entre los años 90 al 2000), tienen más conocimientos y capacidades de manejar las novedades tecnológicas porque han nacido inmersos en la innovación. Sin embargo, para mantenerse en igualdad de condiciones con los otros periodistas deben aprender a procesar una avalancha de información que surge a cada hora. La conductora de América Noticas recomendó “hay que hacerse imprescindibles para el medio. Se tiene que notar el día que no fuiste. Te tienen que necesitar. Porque en los medios siempre hay urgencias, entonces si saben que pueden contar con vos, te van a necesitar para que todo funcione”.

Filosa, honesta y sin temor a defenderse, Mónica Gutiérrez opinó sobre la profesión: “hoy es muy difícil analizar al periodismo sin considerar la famosa grieta”. Además consideró que lo más difícil es desprenderse de los prejuicios en esta etapa de la Argentina pero que debe predominar la objetividad y la veracidad en las noticias. “El periodista tiene derecho, como cualquier ser humano, a tener una ideología, religión o pensamiento, pero no debe olvidar que su principal servicio es informar”.

La expansión de las redes sociales ha incrementado el número de las noticias falsas, porque cualquiera, sea una fuente confiable o no, puede dar por verdadero hechos e información y a su vez, que se replique por toda la web. “Cuantas más fake news, más profesionales se necesitan. Si yo falseo la información me estoy alejando del verdadero periodismo” dijo. Además aclaró que no habla de periodistas independientes sino de profesionales dentro de un medio independiente. Y que aquel medio, les tiene que garantizar que puedan ejercer sin violar los códigos éticos. “La sociedad necesita de periodistas profesionales, no solo de periodistas que no lo son sin sus productores. Esos que andan con la cucaracha en la oreja todo el día” sentenció Mónica Gutiérrez.