Isecpost entrevistó a la fundadora de Los Piletones, Margarita Barrientos, quien desde hace varios años ayuda a los que más lo necesitan. En la entrevista, su mirada de la situación actual del país y del comedor.  Dejó varias frases para la polémica y el debate. 

¿Cómo surgió la idea de fundar el comedor Los Piletones?
Nosotros empezamos trabajando en 1996 dando de comer a quince niñitos y un abuelo. Todo ha sido por necesidad propia porque ya teníamos diez hijos, los cuales había que darles de comer y compartir lo poco que teníamos con los otros niños que menos tenían, ellos eran hijos de carreros como los nuestros.

¿Actualmente a cuánta gente ayudan?
Hoy se sirven 2100 platos de comida. Tenemos dos jardines con 300 niños, el hogar con 64 abuelos, la casa de medio camino y el comedor. Nosotros contamos con todo.
Gracias a Dios ha ido creciendo y no solamente es un comedor, también hay una biblioteca, un centro de salud con farmacia, una panadería donde hacemos el pan para todos los días. Además tenemos talleres de costura, música en el cual hay una orquesta muy bonita, un taller de carpintería y una huerta de hidroponía.

 

¿Únicamente se sustentan con donaciones?
Recibimos donaciones y dos subsidios del gobierno de la Ciudad, uno en julio y otro en diciembre de 48 mil pesos.

¿Cree que hay cambios entre el gobierno anterior y el actual?
Si, la gente apoya mucho a este gobierno, como que se cansó de que el gobierno anterior la “jodiera”. El otro día escuchaba a una mujer cuando gritaba “no queremos choripán, no queremos salario universal para la familia, queremos trabajo” y a mí me pareció tan digno que la familia más humilde pida trabajo y no pida un sándwich o una bolsa de mercadería podrida como la que le dan. Aún siguen utilizando a la gente humilde para tener votos a cambio de mercadería llena de gorgojos.

¿Está de acuerdo con los planes sociales y el salario universal?
Yo creo que el salario universal está bien pero los planes sociales no tendrían que existir. Tiene que existir trabajo para la gente, sino usted pide un carpintero, electricista u obrero y no hay. La gente se acostumbró a vivir de los planes y no hacen nada, ni para mejorar y se van hundiendo más.

¿Cómo combate ese problema?
Con puestos de trabajo o exigiéndole a la gente que tiene los planes sociales hacer algo como pintar un hospital o escuela, arreglar los bancos de los hospitales, hay tantas cosas por hacer. Es decir que retribuyan en algo, que no sea que se levantan a las 12 y vayan corriendo al banco a cobrar su pensión.

¿Tuvo algún chico que logró salir adelante en cuanto a lo profesional?
Nosotros tenemos médicos, arquitectos que son hijos de gente humilde y trabajadora. Por ejemplo hay una médica que se recibió hace tres años y estuvo trabajando ad honorem en el centro de salud y también tenemos una chica en el último año de arquitectura que lo ayudaba a mi esposo a hacer los planos. Hay chicos que quieren salir adelante.

¿Ve mejorías en la villa?
Si, nosotros hemos tenido muchos allanamientos con éxito en la 1.11.14, antes era una villa donde no se podía entrar e incluso abrimos un comedor hace cuatro meses. Actualmente se puede caminar, la gente que se había ido porque los amenazaban y robaban pero ahora lograron  volver a su casa.

¿Cree que se puede llegar a “pobreza cero”?
¿Por qué no? Si se trabaja con igualdad para todos, sin tener que dividirnos, sin insultarnos en la calle y romper lo que nos ha tocado. Tenemos que mejorar o tratar de que nuestros hijos tengan una calidad de vida diferente, ojalá se pueda llegar.

¿Cómo reacciona ante la crítica hacia su persona?
Bueno, yo siempre digo que el que me critica es porque no se anima a hacer lo que hago.

Con respecto a las críticas sobre su relación con Mauricio Macri ¿cree que es una estrategia política?
Sí, yo creo que es más político. Cómo voy a cuestionar tu amistad, sea con quien sea. Nosotros no tenemos una amistad de hoy, a Mauricio lo conozco desde que era presidente de Boca hace 21 años. Yo no cuestiono la amistad de nadie pero la gente es así.

El 13 de septiembre inaguraron un comedor en Añatuya, ¿qué sentimiento le generó que lleve el nombre de su esposo?
En Añatuya inaguramos un hogar de abuelas y un comedor comunitario que yo el año pasado había hecho para la gente del barrio Colonia Osvaldo. Que el comedor lleve su nombre me llena de orgullo porque él trabajó a la par mía, enseñándome todo lo que sabía. Realmente lo llevo en el corazón y siento el orgullo que cualquier mujer sentiría por lo que el marido dejó. Él dejó su vida en Santiago del Estero trabajando en la obra de Añatuya, mire si no es mérito para reconocerlo.

¿Todos sus hijos la ayudan con la organización de los comedores?
No. Miriam, que es mi hija del corazón, está al frente de todo. Después Beatriz tiene una cooperativa y se ha hecho cargo de lo que dejó Isidro.

¿Tiene un nuevo proyecto en mente?
Sí, hacer un centro de primera infancia y un polideportivo en Santiago del Estero. En los Piletones voy a hacer un centro cultural y un parador para los chicos de la calle. Tengo mucha esperanza que los voy a recuperar, dándoles las mismas oportunidades. Ellos me respetan muchísimo. Ayer cuando comían me decían que me extrañaron y había un chico de la calle que se puso a llorar porque me extrañaba y creía que me iba a quedar en Santiago.
Estos proyectos serían los últimos que haríamos, aunque siempre digo lo mismo.

¿Cuál es su deseo para la Argentina?
Que salgamos adelante, todos unidos y sin banderas políticas de ninguna clase. Unámonos para salir adelante que es nuestro país, nuestra gente, gente humilde que necesita que nuestro país salga adelante.