Hace exactamente un año asumía el nuevo presidente de todos los argentinos, el ingeniero Mauricio Macri. Luego de largas campañas y competencia entre los 6 candidatos para primer mandatario, quedaron los dos partidos más fuertes del país, Cambiemos (bajo la fórmula Macri-Michetti) y el Frente Para la Victoria (bajo la fórmula Scioli-Zannini), quienes se enfrentaron al ballotage del domingo 22 de noviembre del año pasado, evento que le dio la victoria al líder del PRO con 51,40% de los votos, superando así al candidato de la ex presidente Cristina Fernández, quien obtuvo solamente el 48,60% de los votos restantes.

Una vez realizado el juramento bajo los Santos Evangelios (transmitida por Cadena Nacional), el presidente Macri, junto a su mujer y su hija más chica, y la vicepresidente Gabriela Machetti, salieron al mítico balcón de la Casa Rosada para saludar a todas las personas allí presentes. El Presidente Provisional del Senado de la Nación, doctor Federico Pinedo, tuvo a su cargo el ejercicio del Poder Ejecutivo debido a la acefalía presidencial. Pinedo fue el encargado de entregarle al presidente entrante la banda y el bastón presidencial, ya que Fernández de Kirchner no se presentó al evento.

Tras un año de Gobierno, llega el repaso del primer año de gestión, lo que se hizo, lo que está haciendo y lo que falta por hacer. El jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, se refirió al tema y señaló: “Creo que lo que hay que analizar es la agenda de desafíos que teníamos hace un año, y los resultados que se han obtenido en esa agenda, que claramente no toda esa agenda se traduce en la mejora hoy concreta para mucha gente, pero sí sienta las bases para poder tenerlo a partir del año próximo, un año de crecimiento, de obra pública, de desarrollo”.

A nivel económico el funcionario dijo: “Todas las variables económicas nos indicaban que teníamos que estar en una gran crisis económica este año; no teníamos reservas, teníamos cinco tipos de cambios, estábamos en default, no se generaba empleo hace 4 años, teníamos problemas por todos lados con el mundo respecto a nuestro vínculo, una de las economías más cerradas del mundo, un campo pisoteado por un Gobierno que destruyó con sus políticas las capacidades de seguir creciendo. Logramos evitar esa crisis, y empezar a sentar las bases, ya bajamos la inflación, resolvimos el default, resolvimos el problema del cepo cambiario, y hoy ya tenemos un 2017 en vistas de desarrollo y crecimiento”.

Mirando hacia el futuro, Marcos Peña destacó que “lo pendiente es mucho más, nosotros en Argentina estamos lejos de estar en un 8pts, falta muchísimo  como dijo el Presidente: ‘no se trata de crecer el año que viene, se trata de crecer los próximos 20 años para poder resolver realmente los problemas estructurales de pobreza, de desigualdad y de todos los problemas que tiene la Argentina”. A nivel mejoras, Marcos Peña dijo que “nosotros (Cambiemos) fuimos muy claros en la campaña y ahora. No somos infalibles no existe la persona infalible, no existe el Gobierno que no se equivoca; huyan del político que dice que sabe todo  y que va a resolver todo”.

“Centralmente pasa por las ansiedades, por entender en cada tema y creo que los errores los fuimos corrigiendo todos, algunos errores fue por el apuro, por saltearnos algún paso de conversación con algún sector social o algún sector político; la posibilidad de entender los tiempos de un Gobierno Nacional”, dijo el jefe de Gabinete haciendo una autocrítica y mea culpa.

Haciendo una mirada hacia el pasado, el jefe de Gabinete recordó los momentos más duros del primer año de gestión de Cambiemos y dijo: “El momento más difícil o más duro diría que son dos: la negociación con los Holdouts para cerrar el default tanto hacia afuera como hacia dentro. Ese era un tema de ‘pasa o no pasa’ para la Argentina y nos jugábamos mucho y creemos que salió bien pero fue un momento muy difícil; y el otro momento más duro fue el tema de cuando transparentamos la cifra de pobreza en la Argentina (1 de cada 3 argentinos se encuentra debajo de la línea de pobreza)”.