Titulo: Loving Vincent

Año: 2017

País: Polonia

Directores: Dorota Kobiela

Guionistas: Dorota Kobiela, Jacek Dehnel

Protagonista: Eleanor Tomlinson, Jerome Flynn, Saoirse Ronan, Chris O’Dowd, John Sessions, Aidan Turner, Helen McCrory.

Música: Clint Mansell

Fotografía: Tristan Oliver, Lukasz Zal

Duración: 95 minutos

Género: drama, biográfico, animación

 

 

Loving Vincent (Amar a Vincent) es una película única en su tipo y diferente a todo lo visto anteriormente en la pantalla, ya que se trata de la primera película completamente pintada a mano. Permitiéndole de esta manera al espectador ser testigo de una producción única en su tipo y disfrutar de una manera novedosa, de una historia con tintes biográficos sobre la vida de uno de los artistas más importantes de todos los tiempos, Vincent van Gogh.

El guion de la película fue creado por la directora Dorota Kobiela en colaboración con el poeta y escritor Jacek Dehnel. La guionista  y directora del film, hasta el momento ha dirigido las películas: “Little Postman”, “Sketches of Chopin”, “Sz. P. Miś”, “Letter”. Pero en Loving Vincent, la historia  gira entorno al viaje de un hombre que intenta encontrar la verdad detrás de la muerte de Van Gogh. En su aventura de dos días a través de los últimos lugares de Van Gogh, el protagonista se da cuenta de que encuentra más preguntas que respuestas. Todos los que conoce tienen una perspectiva diferente sobre quién era Van Gogh, y lo cierto es que a medida que la película trascurre, independientemente de su final, uno tiene la sensación de que su muerte se vuelve cada vez menos importante a medida que aprendemos quién era realmente Van Gogh.

En síntesis, la película nos plantea una rica historia que trata tanto la vida de un genio como su muerte, pero entremezclándolo con temas como los lazos familiares y la amistad, el peso de la creatividad, la autenticidad en lo que respecta a la forma en que todos vivimos nuestras vidas y las consecuencias de vivir de los sueños. También toca temas tan delicados como la enfermedad mental y lo que significa para quienes conviven con ella.

loving vincent

La producción de la película en sí es otro elemento de la historia, con más de 5 años de producción y cientos de pintores que se unen para crear un proyecto increíble. Los codirectores Hugh Welchman y Dorota Kobiela replantearon la fase final de la vida de Van Gogh que condujo a su muerte en 1890, y la filmaron con actores, escenarios y disfraces reales. Una vez que se completó el rodaje, el equipo de fotografía a cargo de Tristan Oliver, Lukasz Zal se encargó de darle vida artística a los 65,000 fotogramas. Para ello se lo entregaron a un equipo de más de 100 artistas, quienes luego pintaron sobre cada imagen al estilo de Van Gogh. El resultado final es cautivadoramente hermoso e inspirador, la sensación que causa, es como haberse quedado dormido en una galería, para luego despertar y descubrir que los óleos de las pinturas de Van Gogh se han deslizado de sus lienzos y han cobrado vida alrededor para contarnos una historia de intriga y pasión.

Otro aspecto importante a destacar, es la banda sonora que acompaña al film, la música fue compuesta por el compositor de películas Clint Mansell. Sus partituras están compuestas por una hilera de cuerdas tristes, balanceadas con contrapartes delicadas y deliberadas. Esto carga la atmosfera con cierto aire de sospecha y dolor, pero también esperanza, algo que sin lugar a dudas enriquece la experiencia visual que deja entrever la trama.

Loving Vincent es literalmente la personificación del arte en sí mismo. Es un brillante homenaje a uno de los mejores artistas que el mundo haya visto. Para aquellos que no lo conocen, es una manera perfecta de conocerlo, porque la película, además de ser una obra maestra en si misma desde el aspecto visual, permite al espectador conocer  no solo la vida de este artista, sino lo que pensaba y como cada cuadro adquiere nuevos significados, los cuales cobran vida durante los 95 minutos que dura el film.

 

Disponible en Netflix

Critica de Jonathan Journalist