Una escuela en Maryland, Estados Unidos, le prohibió a una estudiante ir a la graduación porque estaba embarazada. La “Heritage Academy” justificó su decisión diciendo que Maddie Runkles violó las normas escolares y que la castigaron “no porque esté embarazada, sino porque fue inmoral”.

Maddie tiene 18 años y supo que estaba embarazada en enero. Cuando informó a la escuela en febrero sobre su situación, la primera reacción de la institución fue la de amenazarla con una suspensión, la pérdida de su lugar en el consejo estudiantil y que tendría que terminar el año escolar en su casa.

El director de la escuela dijo que la institución promueve la abstinencia y les dice a sus estudiantes que “mantengan su pureza hasta la noche de bodas”. Por otro lado, grupos anti-aborto afirmaron que el discriminar a una estudiante embarazada provocará que otras jóvenes recurran al aborto para no sufrir vergüenzas o castigos.

“Esto realmente me ha desconcertado”, dijo Runkles. “Las madres de los estudiantes me han etiquetado y han dicho cosas desagradables de mí. Los alumnos han creado un grupo para comenzar rumores desagradables. La gente dice que solo busco atención y que soy una consentida”.

Como final de esta historia, Maddie agradeció el apoyo de su familia y amigos, se involucró en un grupo activista anti-abortista y fue admitida en una universidad cristiana, “Bob Jones University”, de Carolina del Sur.