Sentado de piernas abiertas en un banquito de cemento en la vereda del club. Por primera vez sentí que un par de brazos cruzados no denostaban a un cancherito soberbio. Lautaro Acosta es el delantero de Lanús que reconoce estar viviendo el mejor momento de su carrera, esa carrera que comenzó en el mismo club que hoy lo encuentra con más experiencia y precisión. Una carrera que pasó por clubes europeos (Sevilla y Racing de Santander) , que le permitió jugar en un equipo muy popular en Argentina, como Boca Juniors, y que lo devuelve a Lanús a los 28 años como jugador destacado. Y ahí, en ese rectángulo de cemento, el Laucha se saca los botines y cuenta, entre fotos, fanáticos y saludos, cómo vive el éxito, la fama, el fútbol y el amor de la gente.
Después de varios minutos de espera afuera del vestuario, con muchos colegas y fanáticos que pedían fotos, salió. Fue el último del plantel en irse. Los chupines grises, la remera azul con estampado militar, la campera de cuero y una chalina blanca demuestran que era cierto lo que adelantaba su compañero Román Martínez a su salida sobre lo coqueto que es el ídolo de Lanús: “El laucha tarda una hora y media en el baño y nadie sabe qué hace”.
Cada paso que da, sonriente, denota humildad. También pasa con su amabilidad y respeto para saludar a todos los que se le acercan: motivo por el cual interrumpimos nuestra conversación en reiteradas ocasiones. Llama a los jugadores de inferiores por su nombre, se acerca, los carga, los saluda.
La pregunta obligada a Acosta es sobre el excelente presente que vive Lanús, que quedando dos fechas del Torneo de Transición 2016, ya clasificó a la final por la zona 2, sacándole 9 puntos al segundo y está a la espera su contrincante, el ganador de la zona 1, que aún no se definió. Respecto al nuevo método de torneo, pero el Laucha no parece estar conforme: “Este método de campeonato es raro y tal vez injusto para nosotros que hicimos más puntos”, pero aclara que sabe entender que son las reglas, y admite: “Esto ya estaba dado de esta manera de antemano y nosotros lo sabíamos, aceptamos las reglas de esta manera y no hay excusas”.
Respecto a cómo están viviendo este lindo momento se mostró muy a gusto: “Estamos bien, con mucho optimismo, sabemos cómo se vive esta etapa y lo que significa para Lanús pelear un campeonato”, pero enseguida se puso serio y reflexionó: “Estamos muy contentos pero con la seriedad que se merece esta instancia del campeonato”.
Lautaro “Laucha” Acosta volvió al club Lanús en 2013, luego de salir campeón de torneo local en 2007, salió campeón de la copa Sudamericana y hoy le toca ser nuevamente uno de los protagonistas para estar al borde del campeonato del futbol argentino. Cuando volvió tenía la esperanza de que todo pasara como pasa: “Más allá de que yo sabía que volvía a un Lanús que estaba conformado, porque en estos últimos años se ha transformado en un club muy serio y ha peleado cosas importantes, me parecía que preparándonos, con una buena base y un club tan ordenado como este podíamos volver a ganar un campeonato local”.
El delantero reconocido por su veloz forma de correr y su entrega en cada partido, juega desde los 8 años en el club. Toda su familia lo acompaña en el sentimiento por Lanús, y hoy ese pibe que soñaba jugar en primera, es el ídolo del cuadro que ama y todos los partidos de local se dá el gusto de escuchar a miles de personas coreando su nombre. “Es hermoso, la realidad es que es muy lindo, es lo que uno sueña, y más en mi caso siendo hincha del club”. Sobre el cariño de la gente resaltó que es mutuo y que lo siente: “Es difícil no tomarlo como algo especial el cariño de la gente, la realidad es que me siento muy feliz y es como uno de mis sueños cumplido, no? Ser ídolo del club que yo tanto quiero”.
“¿Es como uno de mis sueños cumplido, no? Ser ídolo del club que yo tanto quiero”
En toda la charla sus palabras, gestos y silencios hay algo que se notaba claramente: su amor por Lanús. Y es por eso que no quiere irse de ese club que le dio todo, lo formó como jugador de futbol, le dio alegrías como hincha y como profesional. Tras ser consultado sobre qué haría frente a la posibilidad de irse a jugar nuevamente al exterior o a otro club nacional, “Laucha” fue concreto: “Es difícil, muy difícil. La realidad es que estoy muy feliz acá, siempre digo lo mismo, pero me parece que no tendrían que quererme de acá para que yo me valla a un club de argentina que no sea Lanús. Estoy muy feliz, es el lugar donde quiero estar y ojala pueda seguir por muchos años más”.
Recuerda la experiencia del momento en el que subió de las inferiores al plantel de primera en 2006, con solo 17 años: “Era uno de los más chicos, tal vez uno de los que no copiaban, no tomaban algún ejemplo… Me acuerdo que tomaba muchas menos decisiones, era algo con mucho menos presión”. Pero sin dudas las cosas cambiaron y hoy, con 28 años, es de los más grandes del plantel y lo vive de forma completamente distinta: “La diferencia para mí es la que tengo en cuanto al grupo. Hoy desde este lado, más allá de ser más grande y manejar bien la presión, tengo un poco más de responsabilidad en cuanto a decisiones. A uno los chicos lo ven como un referente, entonces hay un montón de cosas en las que me tengo que cuidar y tengo que llevar otra responsabilidad”.
Acosta resalta la diferencia entre los jóvenes del plantel y los que tienen más experiencia: “Cuando vas creciendo vas aprendiendo a llevar esa presión, a jugar con esa ella y tal vez los chicos lo toman más como una obligación, no son conscientes de algunas cosas y me parece que les pesa un poco más todo el marco, el tema de entrar a una cancha con miles de personas, jugar con gente más grande, con gente que se juega la vida… Es diferente, pero bueno más allá de eso creo que es un paso obligado, que lo hacen todos los chicos para después ser un jugador de experiencia y tomar esa presión mucho mejor”.

El jugador hace, en reiteradas ocasiones, mención a la presión con la que se vive el fútbol en las inferiores, y lo importante que es la incondicionalidad de la familia para un jugador. ”Me parece que la base familiar es fundamental para un chico cuando inicia: que lo apoyen, que estén, que sepan que el fútbol tiene que ser una diversión y no un trabajo cuando son más chicos porque las presiones después lo llevan a aburrirse y cansarse. Es importante que el apoyo y el mensaje de los padres sea de que se vayan a divertir, de que sean felices, y no una presión de que tengan que laburar para llegar a primera”.
El futbolista estrella de Lanús hace hincapié en que hay muchos jugadores con proyección en el club y con mucho futuro. Mientras se ríe y nombra algunos que andaban por ahí para cargarlos, pero se pone serio y dice: “Hay buenos jugadores en inferiores y reserva, pero de a poco. No quiero anticiparme ni ponerles presión porque la primera es dura y no perdona”.
“La primera es dura, no perdona”. Su consejo hacia los chicos es “que se diviertan porque una vez que llegas a primera” y aclara “si es que tenés la suerte”, las cosas cambian. “Es difícil jugando en primera divertirse, a uno le gustaría hacerlo todos los partidos y no tener presiones, pero es complicado cuando hay tantas presiones de afuera. El contexto es complicado. La gente exige ganar, desde el club también te lo exigen. Es un trabajo para uno pero en la medida que pueda trato de disfrutar”.
Los más chicos lo admiran y lo sienten un referente. Un chico de la pensión del club donde se hospedan para jugar en las inferiores le preguntó qué sintió en su debut. El Laucha pensó y, con un una sonrisa que iba de oreja a oreja, respondió: “Una sensación hermosa, estaba muy feliz “, pero admitió también: “Hubo muchos nervios y mucha ansiedad”. Miró al pibe y le dijo: “A ustedes les debe pasar, lo viven ahora… y eso se me vino a la cabeza. El esfuerzo: levantarse temprano, con frío; después ir a la escuela, que es fundamental pero llegas muy cansado, y pensar que al otro día tenía que levantarme temprano para entrenar.” Se armó una complicidad con ese joven que asentía con la cabeza y el siguió: “Por mucho que te guste el fútbol a veces no querés ir a correr, saltar vallas… No todo es tan lindo como la gente cree. A veces uno viene a hacer un esfuerzo “. Y finalizó: “De eso me acordé: de ese esfuerzo, de viajar, de trenes, colectivos, mi familia apoyándome atrás… y todo eso lleva a un orgullo enorme y una felicidad increíble”.
“Trenes, colectivos, mi familia apoyándome atrás… y todo eso lleva a un orgullo enorme y una felicidad increíble”
Hoy el Laucha está con muchas posibilidades de festejar un campeonato local y el técnico de la selección Argentina lo tiene en lista preliminar para la copa América, y esto lo posiciona como parte de los mejores delanteros argentinos. Él lo reconoce, y lo siente con ilusión pero serenidad: “Más allá de que tuve buenos momentos en el comienzo de mi carrera, creo que hoy teniendo más experiencia, estando bien físicamente y habiendo logrado la continuidad que necesitaba, estoy en el mejor momento de mi carrera. Y es lindo llegar a este momento con la premiación de estar en la lista preliminar de la copa”.