La visita del primer ministro israelí,  Benjamín Netanyahu, generó rechazos en organismo de derechos humanos e instituciones comunitarias de nuestro país. Entre las voces de repudio se destacan las de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y titular de SERPAJ (Servicio de Paz y Justicia), y Galeb Moussa, periodista, analista internacional y ex-presidente de FEARAB Buenos Aires (Federación de Entidades Arabes Americanas).

Pérez Esquivel rechazó, a través de un comunicado, la llegada de Netanyahu a la Argentina y aseguró que el premier israelí “protege a un represor de la última dictadura” en referencia a Teodoro Aníbal Gauto, ex integrante del Batallón 601, descubierto en Israel en Enero de 2015. “No sólo él mismo (Netanyahu) está acusado de haber cometido crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional por matar civiles bombardeando escuelas, hospitales y mezquitas de Palestina, sino que además le brinda protección a un represor de la última dictadura argentina”, denunció por la negativa de Israel a extraditar a Gauto.

El Premio Nobel de la Paz también acusó al presidente de desconocer “30 mil desaparecidos de la última dictadura militar, minimizar la política de derechos humanos y desconocer la desaparición forzada de Santiago Maldonado” y agregó que no le extraña que tenga buenas relaciones con “un protector de genocidas”.

Por su parte, Galeb Moussa, en declaraciones a ISECPOST, rechazó la llegada del Primer Ministro: “No me entra en la cabeza cómo la Argentina puede recibir a un genocida condenado y a un violador de los derechos humanos del pueblo palestino”.  “No me extraña la llegada de Netanyahu ya que forma parte de una alianza no solo comercial sino militar de la Argentina con Israel”, aseguró Moussa y agregó para recalcar la alianza comercial-militar entre los dos países: “Hay instructores israelíes formando a nuestras fuerzas de seguridad y nuestro país ha invertido 400 mil millones de pesos en armamento israelí”.