Alquilar una propiedad es una tarea cada vez más difícil. Son muchas las personas que se encuentran en la búsqueda de una vivienda, y entre los aumentos que sufrió y sufre el país, la falta de regulación en las comisiones pedidas por las inmobiliarias o propietarios y varios factores más hacen que encontrar un techo sea una tarea casi imposible.


A la hora de ingresar en un inmueble suelen pedirse:
-Un mes de depósito, un mes de adelanto
-Garantía propietaria de familiar directo, y en lo posible de Capital Federal si es que el alquiler también es en C.A.B.A .
-Ingresos comprobables del inquilino: Recibos de sueldo acordes al valor del alquiler, con más de un año de antigüedad del inquilino o de algún familiar directo o conocido
-Un mes de depósito y un mes adelantado
– En el caso de las inmobiliarias solicitan una comisión del valor de dos meses de alquiler (lo permitido y no regulado por la ley es del 4,15 %)
La realidad de quienes se encuentran en la búsqueda
Muchas personas llevan más de dos años viviendo en un lugar, pero debido a la difícil situación económica que enfrentamos los argentinos, no todos pueden renovar un contrato y deben emprender la búsqueda nuevamente. Los contratos de alquileres actuales cuentan con un incremento anual del 30 %, que suele indexarse cada seis meses con un 15 %.
¿Qué pasa cuándo hay que salir a buscar otro alquiler? ¿Alquilar por dueño directo es la mejor solución?
“Sin niños, sin mascotas”, dicen la mayoría de los avisos publicados en Facebook, en los avisos de alquileres ofrecidos por dueño directo. “Un mes de adelanto, un mes depósito y dos meses de alquiler en concepto de averiguaciones y elaboración de contrato”, son otros “requisitos” impuestos por los dueños.
“Tengo 36 años y vivo con Cano desde hace 9, me lo traje de la calle cuando lo vi buscando comida”, dice Pablo Rodríguez sobre su perro. “El propietario del PH que alquilo falleció y los hijos van a vender la propiedad. Estoy hace seis años acá, tengo tres meses para conseguir otro lugar, pero en ningún lugar me aceptan con Cano. No me molesta mudarme, me pone demasiado triste la idea de que no lo tenga más conmigo, pero todavía creo que voy a encontrar algún dueño bichero como yo”.
“Somos Matías, mis hijas Daniela y Carolina de 4 y 6, tenemos buenos ingresos los dos y comprobables, pero no conseguimos lugar porque no quieren a las nenas, a mis hijas”, señala Isabel Regueiro, que busca un alquiler porque el dueño del departamento que alquila en Caballito se va a irá a vivir ahí en julio.
¿Qué pasa con aquellos que no disponen de una garantía propietaria? En este aspecto el panorama no es tan complejo, ya que desde hace un par de años, varios bancos y compañías de seguros lanzaron diferentes alternativas que ofrecen la posibilidad de que mediante ingresos comprobables y con una antigüedad de por lo menos dos años, el potencial inquilino pueda adquirir seguros de caución, que es aceptado por los propietarios y se está implementando cada vez más.

Abusos por parte de las inmobiliarias y por dueño directo
“Yo tenía acordado de palabra un precio con el dueño $,4500, pero hace una semana me dijo que quería $5000 (el primer año) y $7000 el segundo año, más las expensas.
Estamos hablando de un ambiente dividido por un durlock. Ayer me envió un mensaje que debo dejar el departamento el 30 de mayo y con una nena de 3 años a cargo. Hablé con mi abogado que me orientó un montón y me va a sacar esto adelante, relata Lucas Velázquez, quién pretendía renovar contrato en junio.
Distinto es el caso de Adriana Segovia, que busca un departamento más grande ya que está embarazada de dos meses y por ahora vive en uno de dos. “Vi un aviso de una inmobiliaria, por un departamento, llamé para averiguar y pregunté si permitían mascotas porque yo tenía dos gatas. Me dijeron que sí, por lo cual, arreglamos una visita para ir a conocerlo. Ese día nos recibió la misma chica con la cual me había comunicado por teléfono, fuimos caminando hasta el depto, mientras yo le volvía a preguntar si aceptaban animales porque tenía dos gatas, etc. Me dijo que sí, terminamos compartiendo historias de nuestras mascotas. Vimos el departamento y nos encantó, por lo que le comunicamos a esta persona nuestra intención de reservarlo. Luego de realizar la reserva, coordinamos para la firma del contrato, presentamos todos los papeles (garantía, recibos de sueldo, etc.) y una semana después, una vez que salió el informe nos llamaron para ir a firmar. Llegó el día, nos encontramos en la inmobiliaria, estaba el dueño del departamento, el dueño de la inmobiliaria, nuestra agente que fue quien nos dio toda la información del departamento y nosotros dos (mi pareja y yo). Me siento a leer el contrato, venía todo bien hasta que llegó a uno de los ítems que decía que no se permitían animales, a lo cual doy aviso que había habido una equivocación en la redacción. El dueño del departamento dice que ninguna equivocación había sido cometida, que él no quería animales porque el piso era de parquet. Por lo cual visiblemente molesta les digo que yo pedí específicamente que de permitieran mascotas y en todo momento habían dicho que así era. Y me encuentro con que nuestra agente dice que yo jamás se lo informé. “Pero te lo dije por teléfono, y te lo dije cuando estábamos yendo al departamento, vos me dijiste que tenés un gato también” Su respuesta: “No recuerdo” Nos piden esperar, se va el dueño de la inmobiliaria a hablar con el dueño del departamento y ella se acerca a hablar con nosotros. Nos dice que firmemos igual y después metemos las gatas sin que nadie sepa. De ninguna manera aceptamos esa truchada y el dueño no quiere ceder y permitir animales. Por lo cual exigimos que nos devuelvan la seña, a lo cual acceden pero nos quieren descontar el informe. Por supuesto que armé un pequeño escándalo y los amenacé con denunciarlos, luego de lo cual, retiraron lo dicho y nos dijeron que fuésemos en la semana a buscar el total de la seña. Una experiencia por demás penosa, ya que no solamente ya teníamos el flete reservado, sino que además yo había pedido un préstamo para pagar el ingreso al departamento y nos urgía mudarnos. Por suerte luego conseguimos un PH por dueño directo pero jamás recomendaría a nadie que haga negocios con una inmobiliaria que recomienda ir en contra de los deseos de sus propios clientes, que te miente en la cara y encima luego te quiere estafar”.
La ley 2340 que rige el funcionamiento de las inmobiliarias en la ciudad y designa al Colegio Único de Corredores Inmobiliarios (Cucicba) para su control. En su artículo 57 indica que “para los casos de locación de inmuebles destinados a vivienda única, el monto máximo de la comisión por cobrar al inquilino será el equivalente al 4,15% del valor total del respectivo contrato. Esta ley no es respetada, pero desde el mes de febrero, el Colegio de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires resolvió que las inmobiliarias tengan vía libre para el cobro de sus comisiones.
Aumentos, falta de controles, poca contemplación para con los inquilinos, y muchos motivos más son los que hacen que conseguir alquilar sea algo cada vez más difícil, pero desde febrero las cosas empezaron a cambiar y la gente comenzó a decir basta. Muchas personas empezaron a indagar sobre sus derechos y mediante un adecuado asesoramiento pudieron tomar conciencia de que las cosas pueden cambiar. Organizaciones como Inquilinos Agrupados (Organización que lucha por la defensa y la ampliación de derechos de los inquilinos en la ciudad de Buenos Aires) asesoramiento de forma gratuita. Uno de los principales motivos de reclamos de Inquilinos Agrupados es la falta de regulación de las comisiones inmobiliarias, también pretenden lograr que las mismas estén a cargo del propietario y no del inquilino.
“El amparo fue presentado por Inquilinos Agrupados y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y recayó en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad N° 17, a cargo de Marcelo Segón. Los demandantes se basan en la ley 2340, que regula la actividad de los corredores inmobiliarios en la Ciudad. El artículo 57 señala que hasta que los aranceles sean fijados por ley, en los casos de locación de inmuebles destinados a vivienda única el monto máximo de la comisión a cobrar al inquilino será el equivalente al 4,15% del valor total del contrato. Se trata de una cláusula transitoria, pero en la Legislatura hay varios proyectos para incorporarla al cuerpo principal de la norma”, informa la organización desde su página web http://www.inquilinosagrupados.blogspot.com/ . Para dirigirse en persona concurrir a Emilio Lamarca 1860, de 16 a 20 (esta semana a partir del día jueves).