Se trata de Cinthia Solange Dhers de 53 años, reconocida por la mayoría como “la cheta de Nordelta”.
Adoptó ese apodo convirtiéndose en furor en las redes sociales al viralizarse un audio que mandó a su agente inmobiliario. En la nota de voz utilizó un tono discriminatorio sobre la gente que iba a Nordelta (donde había comprado un departamento) a tomar mate con sus reposeras y mascotas. Cuestionó el “nivel” y los “valores” de sus vecinos.

La mujer se queja de haber gastado una gran cantidad de dólares en un departamento en la zona exclusiva de Tigre y de “la vista”. En una parte del audio califica como “bestias” a quienes toman mate en Nordelta “como en la Bristol de Mar del Plata”.

 

“No me divierte estar en Nordelta, mirando el lago, viendo gente en una reposera de Mar del Plata en el muelle tomando mate. Para eso, no invertía 200.000 dólares y me quedaba en mi propio campo o me compraba una casa”, planteaba Cinthia en el largo audio que le mandó a su agente inmobiliaria de nombre Michelle. “Yo soy una cirujana, una mujer normal, pero tengo determinados códigos de estética visual y de estética moral”, agregó la mujer. A la mitad del audio, amenaza con vender el departamento “si seguimos así, como lo compré, lo vendí”. Señala a los vecinos como bestias “no tienen el mínimo de educación” por tomar mate en Nordelta y añade que en Pinamar nadie sería capaz de hacerlo. Irónicamente el audio termina con la frase “yo no desprecio a la gente, creeme Michelle”.

Los audios viralizados no solo llevaron a la aparición de memes o parodias, sino a investigaciones mas profundas donde se descubrió que Dhers, figura como monotributista en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Además, también aparece como supuesta titular de una cuenta offshore, Absolute RE Investments Inc, radicada en Florida, Estados Unidos.
También es acusada de mala praxis. Las lesiones habían sido causadas a una paciente, llamada Mirta Beatriz Fernández, que bajo una técnica llamada “mesoterapia” había recibido inyecciones de ácido azelaico y ácido fítico con el objetivo de eliminar sus estrías. Las dos sustancias estaban “presuntamente contaminadas”, provocándole a Fernández “lesiones papulopustulosas secretantes”, de acuerdo con lo expuesto por el fallo. El tribunal imputó a la médica por “no haber practicado un procedimiento preventivo profiláctico que evitara la contaminación de los ácidos inyectados localmente en el abdomen de la paciente y sus inmediatas consecuencias lesivas en su salud”.

Algunos memes que salieron respecto al tema: