El operativo desplegado por el Gobierno es de gran magnitud. El fuego estaría superando las 121.400 hectáreas y habría más de 40.000 evacuados.

Efecto invernadero, falta de previsión, irregularidad en las políticas ambientales o un futuro incierto incapaz de sostener los desastres naturales , son los desencadenantes de esta imprevista ola de calor que arrasa los EE.UU. California es el centro elegido por añadidura.

El enorme incendio que batió récord, denominado “Mendocino Complex” ubicado en el oeste de este país, supera el de hace ochos meses atrás conocido como “Thomas”,registrado en la misma zona.

Se estima que el fuego habría afectado cerca de 121.400 hectáreas. Diez veces el área de San Francisco y prácticamente el total de Los Ángeles.

Cuartillas de bomberos y un importante operativo para evacuar miles de personas, intentan contener este desastre. Al respecto el presidente Donald Trump declaró el estado de emergencia, pidió ayuda Federal y dispuso una serie de medidas para sanear esta situación. La Casa Blanca informó en un Comunicado que Trump autorizó al Departamento de Seguridad nacional y a a la Agencia Federal para el manejo de Emergencias(FEMA) a “coordinar todos los esfuerzos en las tareas de socorro”.

No es la primera vez que esta ciudad sufre este tipo de consecuencias meteorológicas, poniendo en jaque un sistema que no alcanza a medir los efectos ilimitados de los factores climáticos.