Gonzalo Lissarrague, presidente de Global Growth & Operations (GGO) de Thomson Reuters nos recibió en su hogar y dialogó con IsecPOST sobre su experiencia laboral en el exterior y de la actualidad del país.

¿Cómo es la vida de un Presidente de operaciones y Crecimiento Global de Thomson Reuters?

Es muy entretenido y mi trabajo tiene un proceso de aprendizaje constantemente. Interactuar con Asia, con África, Rusia, China, la India, Middle East, es una forma espectacular de conocer otras culturas, otros negocios y otros estilos de liderazgo. Creo que es una oportunidad única para poder desarrollar un aprendizaje global que no es muy común para una persona que tiene una responsabilidad ejecutiva en Argentina. Es demandante porque requiere estar muy informado y al tanto de los cambios que se están dando en el mundo para moverse con rapidez, entender que los mercados cambian con velocidad y los clientes quieren cosas distintas. Hay que saber cambiar y evolucionar. No todo lo que fue útil en el pasado, será útil en el futuro y hay que amoldarse al crecimiento de los distintos clientes con flexibilidad y gran capacidad de cambio constantemente.

 ¿Qué herramientas utilizan en la empresa para la motivación de esos más de 5500 empleados que tiene a su cargo en 100 países?

Creo que lo más importante es consolidar una estructura de liderazgo a nivel local. La gente trabaja en empresas pero elige trabajar con gente. La clave es liderar un grupo de trabajo que sabe hacia dónde va, que tenga buen engagement y compromiso con la empresa donde se desarrolla. El liderazgo es el componente más importante y estar siempre muy cerca de la gente. Trabajar con encuestas de motivación, escucharlas, trabajar en equipos de performance con objetivos claros.
El principal elemento de motivación es garantizar que hay un liderazgo abierto, donde se puede construir un ambiente de desarrollo y donde uno pueda crecer, junto al respeto y valoración dentro de la organización.

 Entendiendo que en su gestión se busca agilizar y perfeccionar el manejo de la información a través de elementos informáticos para facilitar la labor de abogados, contadores y empresarios ¿cree que la modernización en la tecnología puede perjudicar a los trabajadores? Ya que existe el miedo de que estos en un futuro serían reemplazados por sistemas operativos y maquinas.

Es una muy buena pregunta y es un tema súper importante que está en agenda y en el centro del debate. Yo veo a la tecnología como una oportunidad para el trabajo, permite ser más eficiente, más asertivo, trabajas mejor con tus clientes. Cada una de las empresas va a tener que estar a la altura de las circunstancias en este proceso de cambio. Yo no creo que la tecnología vaya a eliminar puestos de trabajo en el mundo profesional. Puede haber profesionales que no se adapten y pierdan ese espacio naturalmente pero no lo veo como amenaza…por supuesto nosotros tenemos equipos de inteligencia artificial, áreas transaccionales que van a ir desapareciendo y que se van a ir eficientizando y  veo que la tecnología llega para traer mayor valor agregado. La tecnología vino para quedarse, está, y queda en uno aprovecharla para la eficiencia. Las empresas hoy en día precisan mayor información y practicidad para tomar decisiones. El profesional vende su tiempo, cuanto más eficiente sea el tiempo, mayor producción tendrá el profesional. Mucha gente le tiene miedo, pero mi recomendación es animarse al cambio y ser parte liderándolo. La veo como un socio estratégico, más que como un enemigo.

¿Está de acuerdo con la reforma laboral que impulsa el Gobierno? ¿Crees que contribuirá a la llegada de esas inversiones que tanto se esperan? A su vez, en su experiencia mundial ¿la litigiosidad laboral es realmente una traba para las inversiones?

Yo creo que hay que ver cómo termina la reforma laboral, creo que el país necesita una reforma laboral más inclusiva. Los países compiten con otros países. Brasil es en muchas áreas un gran competidor donde acaba de tener una gran reforma laboral. Argentina debe construir un ambiente competitivo que permita el desarrollo, que permita que existan condiciones laborales que sean adecuadas para los empleados  y justas, pero que también permitan la inversión y sobre todo a largo plazo. Esa inversión requiere un marco de seguridad jurídica que le permita establecerse, modernización y seguridad para incluir a los capitales extranjeros para la producción y generación de empleo a corto y largo plazo. No creo que la reforma laboral apunte a reducir las condiciones laborales pero hay que ver como finaliza su aprobación. Está en un profundo proceso de discusión, el gran problema que tenemos es que  gran parte de la fuerza laboral está en la informalidad, esto es malo para las empresas, para el Gobierno y para los empleados. Muchas economías empiezan a funcionar con estabilidad jurídica, hay que eliminar la informalidad laboral porque afecta al más débil.

 ¿Crees que es infundado el temor a la reforma laboral? ¿Cómo les afecto en sus sedes la reforma de Brasil entendiendo que tienen sedes en el país?

 La reforma en Brasil fue mucho más profunda de la que hoy se plantea nuestro país. Es un poco más agresiva con las medidas que tomaron a los fines de estructurar cuestiones laborales que algunas personas pueden presumir como riesgosas. Creo que la reforma actual en el país debería incluir y brindar mayor previsibilidad en el desarrollo de su trabajo y que eso permita que la gente pueda desarrollarse. No me animaría a decir que son infundadas, cada una de las áreas tiene derecho a sentir sus temores y esos temores deben ser escuchados, respetados, discutidos y debatidos en una sociedad que tiene que buscar consensos. Hay que animarse a discutir los cambios que hay que llevar adelante.

  En el país se viene evaluando no solo la reforma laboral sino también la educativa, que pretende instaurar las “pasantías obligatorias” en el último año de la secundaria, siendo rechazada por sectores docentes y alumnos. En sus inicios allá por el año 1991, comenzó justamente como pasante, para llegar hoy en día a Presidente en  Reuters LATAM,  ¿Cómo describiría esa experiencia y cuan enriquecedora o no fue para usted para insertarse en el mundo laboral de esa manera?

No conozco en detalle la reforma como para emitir un juicio profundo, pero si creo que el mundo está cambiando mucho en la generación joven. La gente necesita entender la lógica del desarrollo de la fuerza laboral actual. El modelo anterior donde uno iba al colegio, a la facultad, el máster y a trabajar es un modelo que tiene poco que ver con la actualidad. Hoy en el mundo de la tecnología un joven de 18 a 20 años puede agregar un valor distinto al que podía ser aportado antes. Hoy los que tenemos la responsabilidad de liderar una empresa debemos aprender de la gente joven, los nuevos conocimientos, de adaptarnos a un mundo que cambia muy rápido, donde personas con menos experiencia pueden hacer cosas mucho más valiosas y provechosas que antes. Los tiempos cambiaron y hoy en día los chicos están más preparados e informados y adaptados a la tecnología. No conozco en detalle la reforma, pero que una persona pueda ingresar a una empresa o conocer la empresa y tener una relación con el medio productivo me parece un hecho muy valioso y que puede agregar valor. No imagino que una empresa pueda aprovechar de manera injusta de esa medida. Varios países avanzados en el mundo están yendo a ese modelo. En países más evolucionados, se requiere como parte de la curricula tener dos o tres años de pasantía. Que un estudiante empiece a interactuar con el mundo donde quiera desarrollarse es enriquecedor y aporta un valor diferencial. Cuanto más se incluya y se integre el proceso de estudio al de aprendizaje va a estar bueno ya que el desarrollo laboral es un aprendizaje constante.

 Entendiendo su cargo jerárquico dentro de Thomson Reuters y que la agencia de noticias que la familia Thomson adquirió en 2008 se encuentra separada para asegurar su independencia, qué opinión le merecen los medios de comunicación en la actualidad de nuestro país, cree que hay una independencia de los medios sobre el poder político?

Para nosotros en la compañía uno de los principios es la independencia del periodismo. El periodista tiene que tener absoluta libertad para poder informar sobre lo que está viviendo con la visión más objetiva sobre la perspectiva que tiene. Creo que en el país existe mucho periodismo de “opinión” y me parece muy valioso aunque la correcta función del mismo es informar y abrir el debate. El periodismo sirve como herramienta de control social en el buen sentido de la palabra para llevar la información a una sociedad que necesita de ella. Creo que en Argentina hemos vivido por un proceso donde este componente de libertad ha sido más complejo, pero al final del día la libertad está en el lector, en el usuario, que dice que consumir. Yo creo en la independencia absoluta y veo al periodismo como una profesión sana y noble, necesaria para la sociedad. Para nosotros la agencia de noticias es uno de los valores más importantes y desarrollamos periodistas muy respetados por todo el mundo y premiados, motivo de nuestro orgullo.

¿Tenes algún referente periodístico?

En Argentina me costaría decirte, no porque no los haya, pero no podría decirlo porque podría afectar el principio de mi roll, como influenciando sobre la línea que tienen en la editorial de Reuters, pero creo que en el país hay un alto nivel intelectual y de valor. Imagino que el periodismo en nuestro país volverá a tener ese espacio de independencia. Hay muy buenos periodistas y muchos de ellos han asumido una enorme responsabilidad a lo largo de la historia y eso es muy valioso.

 Entendiendo que es abogado y su pasión por lo legal,  que opinión le merece las detenciones de De Vido, Bodou y López y otros funcionarios de la gestión kirchnerista? Hay sectores que aducen a que se estaría perdiendo el estado de “derecho” porque se entiende que no puede haber detenciones sin juicio previo.

No soy experto en el fuero penal pero lo que uno debería mirar es si las instituciones funcionan. En el país hay un poder judicial y tiene instancias, todo es opinable a la hora de detener o no, pero el fundamento que se ha dado sobre estas detenciones es sobre el riesgo de que puedan estas personas entorpecer la investigación o exista riesgo de fuga. Pero la jurisprudencia es interpretación de la ley y tiene sus plazos legales. Imagino que serán cumplidos los debidos procesos. Creo que hay una gran demanda social, con el Gobierno anterior y el Gobierno actual. El poder judicial es el poder contralor de los otros poderes, el que equilibra los otros poderes y regula, por lo cual, toda acción judicial puede ser discutible pero hay que analizar si está dentro del derecho y si los procesos de apelación son adecuados. Yo personalmente no creo que hoy tengamos el riesgo en Argentina de la pérdida del estado de derecho porque confió en que existen las herramientas, en el caso de que una detención sea injusta o abusiva por parte de un juez, el mismo poder judicial va a corregirla. Uno espera que la justicia actué con mayor rapidez y eficiencia.

A nivel mundial, después de los casos de Milagro Sala y Santiago Maldonado, los organismos de derechos humanos y amnistía internacional miran de reojo la gestión de Mauricio Macri. ¿Cuál cree usted que es, desde el costado administrativo, legal o comunicacional, la mayor deficiencia de este Gobierno y su mayor virtud?

En el tema de Maldonado, uno más que en el presidente, debería pensar en la Justicia. El problema de Maldonado a mi juicio está dentro del ámbito del poder judicial. Imaginar que cualquier problema que ocurra es problema del ejecutivo es parte de nuestro error y en este caso, hubo un hecho lamentable y muy doloroso, una persona desaparecida por tiempo indeterminado. Es la justicia la que debe determinar que sucedió y si hubo responsables. Hay que entender a mi juicio la misión legal y penal más que la estrictamente política. Mi perspectiva personal es que hubo una desaparición de una persona y hay un juez que está actuando y creo que el poder ejecutivo debe dejar actuar a la justicia al igual que el caso Sala. A veces los tiempos de la justicia no son los que la sociedad espera, pero es importante darle a la Justicia el tiempo para que actúe. En nuestra visión política institucional, siempre fuimos un país muy presidencialista pero el poder ejecutivo debe aplicar políticas de estado y definir el parlamento y el poder judicial garantizar que se cumplan los derechos. Esto va a llevar su tiempo y mientras tanto seguiremos viviendo situaciones de dolor pero hay que apoyar y acompañar los procesos.

¿Alguna vez se planteó la posibilidad de la participación en política?

Creo que la política es una vocación de servicio. Creo que son etapas de la vida y me encantaría aportar a mi país desde ese lugar pero hoy en día me dedico a brindarle inversiones y desarrollo desde mi puesto en Thomson Reuters. Es una actividad muy noble, que ha sido desarrollada de otras formas corruptas, pero me encantaría poder hacerlo en algún futuro aunque aún no me lo he planteado ya que me encuentro enfocado en las actividades que estoy llevando adelante. Argentina es un país con una democracia joven y que sufrió mucho en estos años, pero creo que podemos llegar a una etapa donde llegue esa vocación de servicio a mucha gente joven que hoy en día está apareciendo, resalto eso, mucha gente joven está en camino. Pero respondiendo en concreto tu pregunta, me encantaría en un futuro aunque todavía me queda mucho por aprender desde el lugar en donde estoy y seguiré aportando con inversiones, desarrollo y trabajo desde las empresas en nuestro país.