Fernando (Fercho) Bertuccio, productor, cantante y líder de Revanchistas. Nos brindó una entrevista en las que nos contó la historia de la banda (una próspera carrera), y cómo estaba su situación personal antes de empezar con Revanchistas.

-¿Cómo se formó Revanchistas?

Revanchistas se forma en el 2012. Yo venía de un proyecto anterior de muchos años que no me fue muy bien… o que no terminó bien. Decidí tomarme una revancha personal, también una revancha para lo que era el rock. Me junté con “Cabe” y dijimos: “vamos a empezar a zapar”. Comenzamos a hacer unos temas, unos covers; a lo que a “Cabe” se le ocurrió ir a ensayar con un amigo (Juan) quien terminó siendo el baterista de la banda. Mi hermano se sumó en el bajo a lo que ya éramos 4. Nos faltaba un guitarrista y mi hermano propuso que venga Cacho a tocar. Cacho tenía unos parciales en ese tiempo por lo que no podía acompañarnos en esos ensayos y Guido nos hizo la “segunda” a tal forma que quiso quedarse en la banda. Entonces nos empezamos a preguntar: “y ahora, ¿qué hacemos?”. Dijimos: “bueno toquemos con 3 guitarras”. De esa forma nos acoplamos todos y así… empezó Revanchistas. Un 27 de abril del 2012 ensayamos juntos por primera vez.

-Soy fiel seguidor de la banda. Sé que su estilo se basa principalmente del rock and roll, como AD DC y The Rolling Stones; y que hay muchas bandas nacionales con una “onda” parecida, pero creo firmemente que desde su primer EP quedó demostrada su identidad en cuanto a lo musical. ¿Crees que Revanchistas tiene un estilo único para tocar?

Revanchistas tiene (no sé si un estilo único sino) una combinación única. Hace un tiempo hablaba con Bebe Contepomi y me decía que nosotros somos muy jugados cuando elegíamos combinar dos influencias tan distintas como AC DC y Los Rodríguez. O sea, el estilo del rock por un lado y por otro lado las canciones bien marcadas, bien… melódicas. También nos dijo que nos iba a ir bien porque éramos el futuro y nos la jugábamos haciendo las dos cosas, porque hay muchas bandas que hacen canciones para el lado del pop, y hay otras que hacen rock tipo La Renga. Entonces, no hay ninguna en el medio. O sea, no hay ninguna que esté tan parada en el medio como nosotros. Ese es el estilo nuestro, el rock canción, pero justo parado en el medio. Ni para un lado ni para el otro.

-Con la salida de su último disco “De buena madera” hace algunos meses, se me hace difícil no preguntarte, ¿sentís un crecimiento en lo musical después de 5 años juntos y 3 discos bajo el brazo?

El tercer disco nuestro nos da un salto de nivel que si bien, del primero al segundo existía, en este se metió Álvaro Villagra en el medio a producir junto a nosotros y nos enseñó muchas cosas que nosotros todavía no entendíamos. Tiene varios temas que están en otro nivel. Varios músicos y varias personas que están el ambiente, que saben mucho de música nos dijeron que si bien, las canciones de los otros discos estaban buenísimas; hay dos o tres temas “De buena madera” que estaban en otro nivel… que eran profesionales. Yo creo lo mismo. Fue arriesgarnos un poquito más; hacer “el ancla”, hacer “de raíz”. Mostramos otras cosas nuestras, no es que hicimos algo que no tenemos nada que ver. Son cosas nuestras que tenemos también y que están un poquito más altas en la vara por lo que ahora el cuarto disco que hagamos tiene que estar en ese nivel también.

-¿Cuál fue el disco que más disfrutaste grabar?

De buena madera” sin ninguna duda. Porque para mí fue una doble situación. Yo laburo en un estudio de grabación, soy productor y me senté al lado del tipo que grabó casi todos los discos que escuché de rock nacional. Entonces fue, sentarme y aprender que data me podía dar para seguir mejorando en lo mío y ver como mejoraba las canciones de la banda. ¡O sea fue una cosa de locos! Aparte en una quinta, con pileta de la cual no fui. Estaba sentado al lado de la consola viendo que podía aprender. Me llevé mucha data nueva y estoy muy contento como quedó el disco. El primer disco, es el primero, está bueno. El segundo no me conforma el audio, pero este me conforma todo. Estoy re contento.

-Perdón si te molesta la pregunta, pero, ¿qué pasó con Inmaduros?

Con mi banda anterior pasó que no nos poníamos de acuerdo con las decisiones. Llegó un punto que hubo algunos que querían manejarse de una forma y otros se querían manejar de otras. Unos querían ir para un estilo más acústico y otros no. Entonces no nos pusimos de acuerdo y se terminó de una manera que por ahí no estuvo buena, pero al fin y al cabo se pudieron resolver las cosas hablando, como debe ser. Cada uno hoy, tiene un lugar en distintos lados. Todos los ex integrantes de Inmaduros están tocando en una banda u otra, pero haciendo cada uno lo que quería hacer, que es lo importante. O sea, el que quería hacer una onda acústico, más pop, terminó haciendo eso. El que quería ser más rockero terminó siendo lo que quiso, así que para mí es lo que tenía que pasar. No me arrepiento de que Inmaduros se haya separado.

-Antes de formar Revanchistas, ¿se te ocurrió dejar la música? ¿Fue difícil arrancar un nuevo proyecto?

Antes de arrancar con Revanchistas tuve una crisis muy fea, donde fue el peor momento en lo personal. Me quedé sin nada. Me quedé sin novia, sin amigos, sin profesión, sin banda. Las crisis son así y creo que son necesarias para crecer. Estuve a punto de irme del país, a trabajar a Perú. Me junté en un partido de futbol y les conté a los pocos amigos que me quedaron (que no me dieron la espalda), que me iba a ir del país y me pidieron que no me vaya. Me convencieron y ahí empecé la banda. Es como un volver a empezar de verdad Revanchistas. Un renacer.

-Volviendo al último disco, ¿Qué mensaje quieren transmitir al público?

Busca transmitir valores e identidad; la combinación de eso. La tapa del disco es un tronco que forma una huella digital, mostrando que estamos hechos “De buena madera”. Que nuestra identidad es ser de buena madera y buscar eso. Hay una sociedad que está dividida, que está llena de violencia y de falta de respeto y nosotros buscamos todo lo contrario. Encontrar en el de al lado algo común para unirnos en vez de separarnos. Eso es lo que busca el disco. Es un mensaje totalmente positivo, sensible y es un disco que habla de valores que tenemos todos, pero que hoy por hoy están denigrados por una situación de mostrar que capaz, tener la razón y ser más “vivo” que el otro es más importante que tener valores y ser “buena leche”. Buscamos poner las cosas en su lugar con este disco.

-¿Qué tema te marcó más?

¿Tema que me marcó más? ¡Es imposible elegirlo! Haciendo un repaso, “bravío” es un tema que habla de mi forma de ser, me gusta hacerme cargo de mis decisiones, aunque me equivoque. “Maleza y costumbre” habla de toda la etapa de mi vida y cómo la superé. “El ancla” habla de una persona que ya no está más y me hace falta. “Cicatrices” es una continuidad de “maleza y costumbre”, olvidarse de los tiempos malos gracias a un amor. Una persona que te banca en las buenas y las malas. “De raíz” lo escribí después del robo que sufrimos el año pasado en la fecha de flores, donde cerré los ojos y vi toda mi vida. Porque nos gatillaron y pensamos que nos moríamos ahí. Ahí me di cuenta que lo único importante en la vida es toda esa gente que te ayuda y que está con vos, en las buenas y las malas, todas esas “raíces” que a vos te hacen grande y te sostienen. “Falsa bandera” habla de la gente que busca agradar y que no sabe cómo hacer y deja de ser sí mismo. “Genuino” habla de lo contrario, de ser uno mismo. “El árbol de la buena madera” habla de esto que te dije, de la identidad y de buscar gente con cosas parecidas a uno. “Prejuicios” habla de toda esa gente que te critica sin fundamentos. “Salimos jugando” es más o menos de lo que fuimos pasando con la banda, de cómo somos. También tiene que ver con “bravío” por salir siempre adelante. “El guerrero de lo imposible” también que ver con esto, de no aflojarle a nada. También con “partido” porque todos los temas tienen que ver con eso, de no estar solo; vienen del “nunca más caminaras solo” un enganche con eso fue, entre disco y disco. Finalmente “apuesta” es todo lo que hicimos con este disco, o sea este disco es una apuesta total. Si a mí me preguntas qué disco me marcó más, seguramente sea “el ancla” porque para mí es el mejor tema que hice y “maleza y costumbre” porque es todo lo malo que me pasó en la vida y como lo pasé… lo pasé por arriba.

-Durante el auge de Revanchistas (principalmente 2014/2015); sentí un incremento enorme de bandas. Propuestas de artistas creativos que el gran mercado de la música decide ignorar. Muchos dicen que internet es el supuesto asesino de la música, pero vos como referente de lo que es el under, ¿qué pensás al respecto? ¿Es hoy el espacio ideal para nuevos proyectos o es una negativa para el comercio de su material?

Nosotros estamos de acuerdo con las redes sociales. Hemos crecido mucho y nos ayudó mucho el hecho de que la gente pueda bajar el disco. O sea, hay un montón de bandas. Imagínate que si se tienen que comprar los discos de todas, no les da el presupuesto. Grabar un disco es una cosa que es muy tediosa. Es muy oneroso, porque nos costó 200 mil pesos grabar un disco (todavía lo seguimos pagando) e imagínate que cuando lo queremos vender no lo podemos regalar o vender barato, casi regalarlo, porque si no, no recuperamos más la plata que gastamos. Entonces de alguna manera, está bueno que la gente pueda escucharlo y que después tenga ganas de comprarlo. Entonces le das la oportunidad a la gente de que escuche lo que hiciste y que mucha gente que no te conoce diga: “a ver quiénes son estos pibes” y sí les gusta la banda te vengan a ver en vivo; que es lo más importante. Yo estoy de acuerdo con las redes sociales, pero creo que la vieja escuela termina haciendo crecer una banda. O sea, hay muchas personas que conoce Revanchistas por las redes sociales, hay otras que se decidieron venir cuando nos cruzó camino en la puerta de un recital o cuando vieron cómo somos nosotros. Nos acercamos a la gente y mostramos que somos personas. O sea, no somos gente atrás de una computadora ni gente arriba de un escenario. Somos personas, y cuando la gente se da cuenta de eso, se da cuenta que los valores que quiere transmitir la banda, los transmite de verdad. No es un chamuyo.

 

-Para cerrar, ¿alguna anécdota que les haya pasado durante sus giras?

Historias de giras tenemos millones. Lo que nos gusta a nosotros es encontrarnos en esa situación de mostrarle a la gente que somos seres humanos. Nos pasó de ir a Mendoza, a Santa fe, a Baradero, de ir a Cosquín y siempre estamos cerca de la gente porque la gente está buscando eso. También educar a la gente que se tiene que unir, respetar, integrar a las personas que vienen por primera vez. No faltarle el respeto a nadie y en todas las giras hay anécdotas buenísimas. En la última, fuimos al Cerro de la Gloria en Mendoza. Tocamos unos temas ahí arriba y de repente cierran y no llegaban más autos arriba, entonces tuvimos que bajar caminando. Hicimos 6 kilómetros caminando y terminamos después en un bar comiendo y tomando todos juntos. Así que, quedan esas anécdotas siempre porque cuando uno hace y comparte, siempre queda algo. Cuando uno se encierra y se queda en su soledad, no tiene nada para escribir, nada para contar. A nosotros nos gusta todo lo contrario. Compartir y que de eso nazcan historias, que de ahí salgan canciones nuevas. Por ejemplo, “el árbol de la buena madera” sale de una gira en San Nicolás, de habernos encontrado en una situación de que había gente de toda buena leche. Lo estrenamos en Córdoba, en la otra gira y lo tocamos en Mendoza hace unas fechas. Cada vez que vayamos de gira vamos a hacer ese tema casi por obligación, porque es el tema de las anécdotas en las giras. Siempre teniendo como base el “nunca caminaras solo”.