Agustín Sanchez es fotógrafo oriundo de Bariloche, quien cuenta cómo fue desarrollar su profesión en la Ciudad de Buenos Aires y su relación con el proyecto documentalista “Sentimiento de Ciudad”, trabajo generado a lo largo del 2017 que comenzó a gestarse luego de que comparara el contraste caótico entre movilizarse dentro de CABA y su ciudad natal. ISEC POST dialogó con este artista.

Una mujer visita un centro comercial durante el paro, en Buenos Aires, el 6 de abril de 2017. El 6 de abril se convocó a un paro nacional donde no hubo transporte urbano de pasajeros. AGUSTíN ARIEL SÁNCHEZ/ARGRA ESCUELA.

¿Qué te impulsó a ser fotógrafo? 

En gran medida, creo que siempre estuve en una búsqueda para comunicar ideas, pensamientos, entre otras sensaciones. Desde la palabra me sentía acotado, no le resté nunca valor, pero para ciertas situaciones estaba muy limitado y buscaba apelar más a la sensibilidad de las personas que a su consenso a través del lenguaje.

¿Cómo empezaste y cuándo entendiste que la fotografía era tu vocación?

Arrancó como un hobby, soy de la Potagonia y siempre procuré resguardar muchos momentos de mis viajes. Llegó un momento que entre tantas imágenes (y en la medida que me fui re-descubriendo como persona) entendí a la fotografía como una profesión. Hice variedad de cursos y talleres hasta que me encontré con el Fotoperiodismo. Empecé por cuenta propia a cubrir los acontecimientos de mi ciudad y me fui empapando del gusto por documentar para entrar en contacto con diferentes realidades.

Entiendo que en algún momento tu búsqueda fotográfica te llevó a mudarte a Buenos Aires, ¿cómo viviste esa cambio?

Fue una transición interesante dado que no había vivido antes en una ciudad tan grande y diversa. Buenos Aires no se detiene ni un momento, pero en su ritmo vertiginoso y ajetreado resguarda infinidad de historias. Decidí venir a vivir tras encontrarme con la posibilidad de seguir creciendo, tanto en lo personal como en lo profesional; aunque no fuera sencillo necesitaba intentarlo al menos.
La vida diaria me fascinó y me transformó, ver multitudes, marchas, variedad de opciones en todo sentido, desde los transportes hasta las actividades. El clamor popular que colma las calles está a la orden del día, los accidentes e imprevistos nutren los diarios. Al verlo en primera persona entendí el valor de visibilizar lo que pasan muchas personas o más bien de intentar comunicarnos por fuera de un único mensaje.

Estuviste trabajando en 2017 en el desarrollo de un proyecto foto-periodístico llamado “Sentimiento de Ciudad”, ¿qué sensaciones fuiste detectando en la gente que retrataste a lo largo de la generación del proyecto?, ¿te sentiste identificado personalmente con alguna de ellas?

No estaba acostumbrado a viajar como mínimo una hora para llegar a cualquier lugar y acá es moneda corriente. En ese trajín podes ver cómo compartís gran parte de tu vida con otras personas que quizás nunca más volvés a ver. Existe un encuentro obligado de los cuerpos en lugares que no habitamos permanentemente pero que necesariamente debemos atravesar. Es así que en el transporte público encontré la posibilidad de mostrar sentimientos de personas reales y que están enfrente tuyo.
El agotamiento, la angustia, la indiferencia, el enojo o la ausencia de expresiones, son sensaciones muy presentes en las imágenes que me encontré. Me sentí muy identificado con el hacinamiento que involucra muchos sentimientos, dado que es un contacto forzado muy frecuente, en las estaciones o dentro de los transportes, donde puede que el aire se espese y no desees estar en esa situación. Te entristece saber la forma en que nos comportamos colectivamente y no decimos nada al respecto.

¿Es posible que trabajar en el proyecto, haya contribuido a sentirte parte de la Ciudad de Buenos Aires y del caos que la caracteriza?

Sí, totalmente. Creo que uno construye desde lo conocido, un fotógrafo es en esencia la conjunción de múltiples y diversas experiencias de vida, sociales, culturales, literarias, artísticas, entre otras. Con este proyecto y con cada nuevo que surge me siento más humano y capaz de romper con mandatos o estructuras sociales que no contribuyen a que podamos ver más allá de la superficie.

¿Hay alguna foto que hayas querido hacer, pero no pudiste?

Muchas fotos que no hice fueron por respetar la persona y su intimidad. Nos encontramos con una incapacidad latente de discernir entre los signos que una persona no verbaliza e intenta comunicarnos, o qué tan a gusto o no se encuentra en una situación. La ciudad guarda consigo muchas historias que son duras de contar y no escuchamos o no queremos escuchar.

Si pudieras definir con una oración tu conexión con la fotografía, ¿cómo la describirías?

“La fotografía me permite comunicar, recrear y sentir una porción de la realidad”

¿Qué planes tenés en relación a próximos proyectos?

Me gustaría innovar en la plataforma o en los formatos de salida de mis próximos proyectos. “Sentimiento de Ciudad” me abrió la puerta para entender que en la actualidad nos conectamos más con máquinas que con personas y es muy importante la forma en la que decidas distribuir la imagen. Nuestros hábitos de consumo han cambiado mucho en los últimos años y es interesante probar nuevas formas de comunicarse ante la furia de imágenes vigente. Intervenir los espacios, conectar desde lo real a lo virtual, sumar contenido audiovisual e incluir nuevos soportes al trabajo.

Para conocer un poco más sobre su trabajo, consultar sobre futuras actividades o ponerte en contacto con Agustín, ingresá a su web o a su perfil de Instagram.