El pasado viernes 19 de octubre el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, arribó en nuestro país para recibir un reconocimiento a su trayectoria en la UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo). Centenares de personas asistieron al evento y muchos apoyaron desde afuera, ya que la sala se encontraba colmada de asistentes.

El presidente boliviano, recibió un doctorado honoris causa en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, en reconocimiento a su trayectoria política, sindical y social, por llevar a cabo acciones en defensa de los pueblos e impulsar la inclusión social a través de la educación y el trabajo digno.

La visita fugaz del presidente boliviano se da en el marco de una tensa relación diplomática con Argentina. Esto llevó a que Morales Ayma y el presidente de Mauricio Macri no tuvieran un encuentro oficial.

Morales recibió la distinción de manos de estudiantes de la universidad en el marco de un acto que lo tuvo como principal orador, con un auditorio que rebalsó de espectadores. El mandatario repasó su gestión, que se basó en la refundación de Bolivia y en la nacionalización de la economía para tener un país libre, justo y soberano. Además, subrayó la importancia de “la nacionalización de los servicios básicos” al advertir que “debe ser un derecho humano y no un negocio privado”.

A su vez, anunció que desde ya aquellos que viven en esta nación podrán tener la doble nacionalidad y recordó que en 2018 la economía boliviana será la que más se desarrollara en América Latina, con un PBI que crecerá 4.5% en comparación con la economía argentina, sonde el PBI caerá más de un 2%.

En ese sentido, aclaró que “solo una soberanía política no garantiza la soberanía del pueblo”, y remarcó que “una soberanía política, social, cultural e ideológica se debe acompañar con una soberanía económica que es lo más difícil”.

Desde la Cancillería Argentina le exigieron al presidente que “no se entrometa en la política local y se mantenga al margen de cualquier expresión partidaria”. Sin embargo, Morales respondió con un análisis de la frágil situación  que atraviesan los países de la región  ante el avance de la derecha con el apoyo de los Estados Unidos, y que ha llevado adelante una persecución de los lideres  “populistas”, como en el caso del ex-presidente de Brasil Lula Da Silva, la ex-presidenta Cristina Kirchner y el ex-presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Los golpes de estado antes eran golpes militares, eran dictaduras, pero ahora se han inventado otra clase de golpes de estado que es el golpe judicial o congresal. Desde el norte nos dicen que debe haber independencia de poderes pero ¿Quién nombra al fiscal en Estados Unidos?”, aseveró el presidente de Bolivia.

También manifestó su “expresa confianza en los movimientos sociales” para enfrentar” las debilidades” en América latina. “Antes gobernaban los gringos y ahora gobernamos los indios en Bolivia”, replicó el presidente.