Se llevó a cabo, en Plaza de Mayo, el acto en repudio al fallo de la Corte Suprema en beneficio de un represor condenado por crímenes de lesa humanidad.

La consigna de la convocatoria fue:  “Señores jueces: Nunca Más”, convocado por Abuelas, Madres de Plaza de Mayo Línea fundadora, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, entre una docena de organizaciones, se sumaron los partidos de izquierda que integran el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y que están nucleados en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia.

Los pañuelos blancos fueron el símbolo más usado. En la plaza los repartió gratuitamente la Defensoría del Pueblo y hubo sectores donde se imprimía el logo de las Madres.

Nora Cortiñas hizo hincapié  ante el grito de “queremos justicia” que recuerden a los que les “troncharon” la vida.

Para finalizar el acto, Estela de Carlotto resaltó: “Afortunadamente la sociedad ha reaccionado con firmeza. Numerosos jueces han rechazado los pedidos de reducción de pena y ex-carcelación a muchos de los represores condenados por delitos de lesa humanidad. Hoy los legisladores aprobaron una ley que busca frenar la aplicación del 2×1 a genocidas y represores. Estas decisiones nos llenan de esperanza y gratitud”. Añadió, “Necesitamos que los representantes de los tres poderes del Estado tomen el reclamo del pueblo reunido en esta plaza. Que cada uno desde su espacio realice las gestiones y acciones pertinentes para dar vuelta este fallo anti-democrático y pro dictadura”.
Finalmente dijo: “Que la corporación judicial nos escuche porque no claudicaremos en los reclamos nacional e internacional por la defensa de los derechos conquistados . Porque haremos oir nuestra voz en todo el mundo. Acá estamos para poner un límite a esta provocación y gritar con toda la fuerza: ¡Señores jueces: Nunca más. Ningún genocida suelto!”.

En este acto se pudo ver mucha conmoción por parte de los concurrentes, se sintió,  con  palabras por parte de los organizadores, que superó expectativas en cuanto a la convocatoria. Más allá de la asistencia de los distintos partidos políticos, no se opacó el motivo real de la protesta.