Con el 99,99% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Social Liberal (PSL) Jair Bolsonaro cosechó una cantidad de votos superior a lo esperado con 46,03%, pasando muy encima a sus contrincantes. En segunda línea se encuentra Fernando Haddad del Partido de los Trabajadores (PT) con 29,27%, con quien Jair se medirá en el balotaje este 28 de octubre. Luego se posiciona en una tercer categoría Ciro Gomes,  Partido Democrático Laborista (PDT) con 14,47% y Alckmin Gerardo (PSDB) 4,76%.

Los dos candidatos que se medirán en el balotaje

 

Tras una campaña atravesada por la polarización izquierda-derecha, ambos candidatos deberán captar los votos del centro, que serán clave en la definición en el balotaje.

La ola pro- Bolsonaro creció sustancialmente en las últimas semanas, recibió apoyo de sectores poderosos como la Iglesia Evangélica y diversos grupos parlamentarios. Además, Jair también tenía el visto bueno de los agentes del mercado financiero, que creen que ofrece las mayores garantías de que Brasil continúe con las reformas que necesita la economía.

El ex capitán del Ejército declaró: “No haré ninguna negociación partidaria. A mí ya me apoyan más de 260 diputados del bloque ruralista, gran parte del bloque evangélico y de la bancada de la seguridad (policías y militares)”.

Haddad llamó este domingo “a la unión de los demócratas de Brasil”, anticipando así  su lema de campaña. Pero tan solo un frente muy amplio le permitirá agrandar su cosecha y, tal vez de esta manera, batir a Bolsonaro. Lo admitió explícitamente: “Tenemos que buscar una ampliación de nuestra alianza más allá de los partidos con los que ya compartimos la coalición (el Pros y el comunista). Queremos llegar a todos los brasileños que, independientemente de sus partidos, quieran contribuir a la reconstrucción democrática del país”.

El cómputo de los votos mostró que Haddad necesitará, por lo menos, capturar los adherentes del laborista Ciro Gomes, que son casi 13 millones de sufragios. Sin embargo, el candidato del PT debería sumar fracciones de los electores que votaron a Geraldo Alckmin, quien terminó esta corrida electoral en el cuarto puesto con 4,76% de apoyo; y de Joao Amoedo, un centrista que obtuvo 2,5% .

Pero el favorito también tiene chances de cosechar del centro político. Existen datos que revelan la profundidad del fenómeno bolsonarista. Especialmente en San Pablo donde Mayor Olimpio, del Partido Social Liberal del candidato, obtuvo 26% y con eso accedió a una de las bancas del Senado.

Los perdedores

En estas elecciones hubo dos grandes fracasos: el candidato del PSDB (el partido del ex presidente Fernando Henrique Cardoso) con apenas 5% y la ambientalista Marina Silva con apenas 1%. Cuando empezaron las encuestas, ella alcanzaba cómodamente un tercer lugar debajo de Lula (39%) y Bolsonaro (22%). Cayó de una forma tan abrupta que fue superada con amplitud por Ciro Gomes, el laborista del PDT (12,5%).

El otro gran perdedor es Alckmin. Dicen de él que deberá llamarse a “cuarteles de invierno”, antes de pensar en una postulación al cargo más alto del país. Esta es la segunda presidencial que pierde.