Dicho encuentro fue realizado en el Colón y contó con la participación de 1500 artistas que dibujaban al ritmo de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.

La misma fue realizada en conmemoración a la primera inauguración del Teatro Colón fechada el 25 de mayo de 1857, hecho histórico simbolizado en la colocación de la piedra fundamental que inspiró y motivó a que este día domingo, un grupo de dibujantes formaran parte de lo que se denominó “Jam del Dibujo”, donde cada uno de ellos crearon arte al ritmo de las melodías sinfónicas de Brahms y Strauss. Entre los materiales de dibujo se encontraban libretas, blocks de papel, cuadernos de diferentes tamaños, lápices de madera, marcadores, pinceles, acuarelas, fibras, crayones, biromes y tablets para dibujo digital.

Una comunión de expertos del diseño y el dibujo, poblaron el histórico edificio concentrando todo su potencial en la creación de nuevas obras de arte. Las mismas fueron difundidas por las redes sociales bajo el hashtag #DibujarEnElColon a través del marco institucional del Teatro Colón por iniciativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Dicho proceso creativo duró alrededor de dos horas y concentró la magia, encantamiento y hechizo de los trazos de jóvenes y adultos que, ubicados en las butacas y en cada uno de los pasillos poblaron por completo la sala principal del teatro. “Continuamente estamos buscando acciones para invitar a nuevos públicos a que conozcan el teatro. El Teatro Colón es la casa cultural de la Argentina, cuantas más personas lo visiten, más lo van a querer, a respetar. Queremos despertar la curiosidad para que vuelvan a alguna de las otras propuestas. Pero eso es una construcción colectiva, que tenemos que hacer entre todos, y lo que deseamos es que la gente venga al Teatro, que lo caminen, que lo dibujen, que lo lean”, agrega María Victoria Alcaraz, Directora del Teatro Colón.

De este modo y bajo la exclusiva colaboración del Ministerio de Cultura de la Nación y el equipo directivo del Teatro Colón, nuestro Buenos Aires querido formó parte de un evento único, insuperable y magnifico, en el cual ilustradores, novatos, aficionados y seguidores del arte desplegaron su carisma artístico al máximo esplendor en una atardecer memorable, inclusivo e inolvidable que marcará un hito en la historia de nuestra memoria cultural argentina.