Desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri, es de público conocimiento que hubo una serie importante de recortes presupuestarios como por ejemplo en la educación, la salud y sin ir más lejos el presupuesto del cine fue uno de ellos.

En el año 2016 la producción cinematográfica padeció una crisis debido a que se frenaron los pagos a el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa). De esta manera cayeron más de 36 por ciento los puestos de trabajo de los técnicos audiovisuales y los documentalistas, los productores de ficción de menor escala comenzaron a sentir el ahogo financiero.

El presidente a principio de su mandato emitió un decreto de necesidad y urgencia por el que fusionó la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y la Autoridad Federal de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (AFTIC) en el actual Enacom.

La mayor parte de los ingresos del INCAA provienen del FFC, compuesto por el 10% de cada entrada de cine, el 10% de lo recaudado por la venta de las grabaciones de vídeo, y por el 25% de los fondos que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) recauda con los cánones a los servicios de cable, por sus abonados, y a los canales de televisión, por su facturación publicitaria.

En abril del 2017 una consultora económica contratada por el Gobierno, la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) propuso al ministro de Economía erradicar “impuestos recaudatorios”, como el del 10% de las entradas de cine y el 40% que recauda Enacom de los operadores de cable y las televisión abierta, recursos que también reciben el Instituto Nacional de Teatro y el de Música. De este modo desapareció casi el 70% de los fondos del INCAA para fomentar el cine argentino.

En lo que va del año no se nombraron comités de evaluación de proyectos, no se otorgaron nuevos créditos y no se convocaron concursos, incumpliendo el cronograma que el mismo INCAA estableció. Las producciones que pudieron filmarse son proyectos que vienen recorriendo el largo camino del INCAA desde años anteriores, además de que pudieron lograrlo ya que aceptaron los recortes impuestos del 15 por ciento de su presupuesto.

El ajuste ya se esta aplicando sobre las producciones actuales y sobre el fomento de las futuras películas. Los únicos que logran ser fomentados por el INCAA son tres grandes productoras asociadas con conglomerados de medios de comunicación.