El 8 de agosto de 2018 asumió como presidente electo de México, el politólogo y escritor Andrés Manuel López Obrador del partido político mexicano de izquierda MORENA.  Esta nueva etapa política para el país, después de un gobierno de tendencia más de derecha,  supone grandes cambios en materia socio económica, modificaciones en asuntos legales y medidas contra el narcotráfico entre otras.

Uno de los temas que tendrán tratamiento, luego de que asuma Lopez Obrador como presidente el 1 de diciembre de 2018, es la modificación en las leyes que llevaron presas a mas de 200 mujeres por abortar. El próximo gobierno y sus colaboradores, entre ellas Olga Sánchez Cordero – próxima secretaria de Gobernación – afirman que trabajarán para la excarcelación de las presas y para la despenalización del aborto en todo el país.

“A raíz de la penalización del aborto en Guanajuato, muchas niñas fueron detenidas y procesadas por la realización de un aborto”, dijo Loretta Ortiz, responsable de la coordinación nacional de foros para la pacificación del país.

El aborto en México no solo trajo aparejado la prisión de mujeres, muchas de ellas niñas, sino la muerte de muchas de ellas. En los algunos estados del país hay inconsistencias en las normativas, y en otros solo se admite la interrupción del embarazo solo si fue desencadenada por una violación. Por ejemplo, en el estado de Querétaro se aplica el Artículo 138, se menciona que “a la mujer que se procure el aborto o consienta en que otro la haga abortar”, se le aplicarán de uno a tres años de prisión, aunque en el Artículo 139 se refieren una serie de atenuantes, que reducirían las penas.