Las consecuencias del temporal empiezan a notarse en las zonas playeras del estado de Florida y se espera su pico para las próximas horas.

Durante la mañana de hoy, las playas de Panhandle en Florida, sobre el Golfo de México, sufrieron el impacto de una enorme tormenta denominada “Huracán Michael”, de categoría 4 y con vientos 230 km por hora.

Actualmente, el huracán avanza a unos 20 km por hora hacia  la costa noroccidental de Florida. Según las autoridades, a esta altura resulta imposible evacuar a las personas de la región y, según el Centro Nacional de Huracanes, se trata de un fenómeno “potencialmente catastrófico”.

Los condados que se preparan para enfrentarse al feroz fenómeno son 35 en total y los habitantes están tapeando puertas y ventanas, y empiezan a autoevacuarse. Éste huracán podría devastar totalmente el noroeste del estado estadounidense cuando toque tierra en las próximas horas.

El presidente Trump manifestó a través de su Twitter oficial consejos para que la región afectada tome en cuenta: “Es imperativo que presten atención a las instrucciones de los funcionarios estatales y locales. ¡Por favor estén preparados y cuídense!”.

Según el Servicio Meteorológico Nacional de la región, el Huracán Michael no se compara con ningún otro anteriormente. El gobernador Rick Scott twitteó desde su cuenta oficial: “Las decisiones que usted y su familia tomen en las próximas horas pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte”.

Además, las futuras inundaciones a causa de la lluvia forman parte del problema ya que podrían alcanzar hasta 30,4 cm en algunas zonas, combinadas con una crecida del mar de hasta 3,9 metros en algunos lugares.