Luego de las amenazas de un posible paro de 36 horas anunciado por la CGT, se llevó a cabo una reunión en la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (FATSA) donde en concordancia con el Gobierno, se acordó el pago de un bono extraordinario cercano a los 5000 pesos (con la posibilidad de dividirse en dos cuotas) tanto para empleados del ámbito público como del privado.

Según detalles brindados por algunos de los miembros que conforman la CAME, los empresarios se mostraron de acuerdo con los resultados obtenidos luego de la mesa de diálogo, sin embargo, indicaron que “no todos los sectores productivos están en condiciones de afrontar ese pago“.  El presidente de la UIA (Unión Industrial Argentina), Miguel Acevedo, indicó que “se establecieron dos fechas para la entrega del bono, una en noviembre y otra en enero ya que resulta muy difícil cerrar paritarias del tenor de 40%, y no todas las empresas pueden pagarlas, por eso hay que dar bonos“.

Por su parte, desde el Ministerio de Producción y Trabajo, comandado por Dante Sica, no se atendieron llamados telefónicos que pudieran esclarecer los alcances finales del acuerdo, pero si se publicó en su  página oficial una nota con varios de los puntos tratados durante el encuentro.