De acuerdo con el Larousse Gastronomique, el flan se define como una especie de tarta salada o dulce, bañada con un líquido que puede ser una salsa de frutas o una crema de huevo, y se pueden añadir frutas, pasas, menudencias de aves o mariscos. Se puede servir como entrada si es salado, o como postre si es dulce. La palabra flan proviene de la voz francesa flan, derivada a su vez del alto alemán antiguo flado, que significaba torta u objeto plano.

Sin embargo, el origen del flan se remonta siglos atrás, a su creación en la antigua Roma, donde lo llamaban “tyropatina”, le ponían pimienta, y lo usaban para acompañar comidas saladas.

Al parecer, en ese entonces creían que los huevos eran buenos para los problemas del hígado y los riñones, además de  incrementar la fertilidad y mejorar el tracto urinario, lo que le valió gran popularidad en la Edad Media.

Más adelante, el “tyropatina” comenzó a servirse en Francia y España como postre, invertido, con una salsa de caramelo, y pasó a llamarse “flan” en la península ibérica y “crème renversée au caramel” entre los galos. A América llegó a través de la conquista española.

Hace algunos años, un grupo de fanáticos se dedicó a recorrer restaurantes, fondas y bodegones para elaborar reseñas de este postre en la versión más “argenta”. El resultado es larutadelflanmixto.com.ar, que todavía está disponible en la web.

El Flan ha tenido incontables variaciones a través de los siglos, y si bien en nuestro país la preparación más común se elabora combinando leche, azúcar y yemas de huevo, horneando esta mezcla en baño María y bañándola con caramelo, existen distintas alternativas que vale la pena probar:

• El flan napolitano nació en México y ha ganado gran popularidad por su buen sabor, su apreciada consistencia y su fácil preparación. Por lo general se licúan de seis a ocho huevos, una lata de leche evaporada y una de leche condensada; la mezcla se vierte sobre un molde solo o con caramelo y se hornea en baño María o se cuece en olla de presión. En ocasiones se le agrega ralladura de naranja o de limón, café, vainilla, queso o algún otro ingrediente para darle sabor.

• El flan de frutas contiene jugo de naranja, pasas de uva y cerezas en mitades, además de leche condensada, huevos y caramelo de azúcar.

• El flan imperial es un postre antiguo, elaborado con leche, azúcar, bicarbonato de sodio, hojas de naranjo, canela y yemas, cubiertos con azúcar caramelizada.

• El flan chino, a diferencia del flan tradicional, se cocina al vapor, obteniendo una consistencia más compacta.