Esta amante de la cultura se adentró al pintoresco barrio porteño de San Telmo que fue el anfitrión de uno de los eventos más significativos de la cultura mexicana de entrada gratuita, que llevó por nombre el pasado 2 de noviembre como “San Telmo celebra Día de los Muertos”.

Apenas llegué lo primero que observé fue que esta tradición de los pueblos indígenas latinoamericanos, se ha incorporado también en esta sociedad, había familias completas esperando en una fila de más de tres cuadras para entrar al lugar donde se llevaba a cabo el evento, muchos de ellos tenían atuendos alusivos en conmemoración al Día de los Muertos.

Esta celebración en homenaje a nuestros antepasados reunió muchos vecinos del barrio, activistas y artistas culturales quienes llevaron un poco de su arte para hacer del evento un forma recreativa de disfrutar los altares comunitarios, la feria de artesanos, música en vivo, maquillaje artístico, narraciones para los más chicos y la deliciosa gastronomía mexicana, que por cierto no pude evitar probarla. ¡Deliciosa!

El evento busca ampliar más el tema de la muerte, nutriéndose para ello de las tradiciones ancestrales de la cultura mexicana, cuya celebración es considera por la Unesco en 2003 como “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”. Me impresionó la cantidad familias que se sumaron a esta celebración, donde no faltaban las flores, las velas, retratos de familiares, las guirnaldas caladas (“papel picado”) y los pequeños esqueletos.

Recorriendo los diferentes stands podía observar a muchos artesanos que ofrecían desde catrinas en calaveras, adornos, libros, objetos relacionados al Día de los Muertos, en uno de esos muchos stands me encontré con una de las organizadoras del evento, su nombre Corina, quien forma parte de la asociación  artesanos, productores y talleristas dentro de la fundación “Mercedes Sosa”, anteriormente una cárcel de mujeres en el 70.

Ella me comentó que hoy en día la fundación dicta diferentes talleres para jóvenes y que se encarga de mantener viva la cultura en esta parte de la ciudad de Buenos Aires. El evento fue creado para que no se celebrara Halloween, sino que se celebre el Día de los Muertos. La idea es que se puede hacer todos los años y que la gente lo tome como propio así como en el norte del país.  

Es el primer año que se realiza este evento en la Ciudad de Buenos Aires,  la receptividad ha sido maravillosa, el evento inició a las 16 y antes de irme a las 19 el lugar estaba repleto, había  mucha música en vivo, algunos recitando poemas y muchas niñas esperando ser maquilladas como catrinas. La fundación “Mercedes Sosa” en calle Humberto Primo, en San Telmo se lleno de colores y le dio vida a una celebración representativa de la de la cultura Azteca que se popularizó en gran parte de Latinoamérica.