IsecPost entrevistó a Elena Reynaga fundadora de la asociación AMMAR y secretaria ejecutiva de RedTraSex  a nivel latinoamericano, brinda una entrevista donde pelea por los derechos de las trabajadoras sexuales y debate la estigmatización social que viven día a día. Imagen relacionada

¿Por qué derechos luchan las trabajadoras sexuales?

Pedimos el reconocimiento del trabajo como tal, salir de la clandestinidad, contar con obra social, jubilación a los 45 años  ya que trabajamos con el físico con la belleza corporal y también sabemos que a los 50 años la naturaleza es cruda con nosotras,  no estamos pidiendo ni más ni menos que lo mismo que tiene históricamente cualquier trabajador.

¿Qué rol cumple la policía en este oficio?

Si nosotras logramos el reconocimiento del trabajo como tal dejaríamos de estar en la órbita de la policía, que son nuestros principales enemigos y son los que nos persiguen todo el tiempo, nos han chantajeado siempre, hemos tenido que pagar altas sumas de dinero las esquinas para poder trabajar allí. El trabajo sexual no esta considerado ningún delito o algo que se le parezca pero al no tener el marco legal presenta un gran vació legal. El ejercicio de trabajo sexual no está penalizado tampoco está reconocido y ese vacío legal hace que la policía aproveche y a nivel latinoamericano tenemos una policía terriblemente corrupta y sobretodo se aprovecha de las mujeres y terminamos siendo el sector más vulnerable.

¿Cuándo dejó de ejercer usted?

Tengo 65 años dejé de ejercer a mis 50 años porque mi militancia me atrapó.Pude darme el lujo de dejar de trabajar porque tenia algunas condiciones económicas, ya mis hijos eran grandes se habían casado cada uno tenia su casa yo vivía sola y dije bueno hasta acá llegue pero no por eso dejó de reivindicar el trabajo. Yo estaba 14 horas en la organización trabajando, entonces mis compañeras decidieron que de los proyectos que teníamos yo tuviera un salario, porque con la militancia no se paga el alquiler ni se come.  Hay trabajos que vos podrás seguir trabajando pero el trabajo sexual no, es por eso que pedimos reconocimiento del oficio.

¿Con cuál  gobierno se sintieron más contenidas?

Nosotras nos sentimos más contenida por Néstor Kirchner, cuando nos organizamos estuvimos  más de ocho años sin tener la personería jurídica, porque querían que nos cambiáramos de nombre y que cambiáramos el objeto social, que decía que nosotras nos íbamos empoderar,  íbamos a empoderar a las trabajadora sexuales para defender nuestros derechos entonces la IGJ (Inspección General de Justicia) que es donde te dan la personería jurídica, lo que querían era que nosotras le sacáramos el nombre de meretrices que meretriz significa prostituta y que cambiáramos el objeto social y que pusiéramos que nosotras íbamos a rescatar a las chicas de la calle para reinsertarla en otra cosa. Nosotras no aceptamos esa personería y decidimos dar una pelea política y durante muchos años trabajamos con la personería de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina), cuando alguien nos quería dar un proyecto la CTA nos servia de aval. Cuando Kirchner asume en el año 2003 empieza a elaborarse el decreto 10/86 que es un decreto  antidiscriminación en ese decreto está, matrimonio igualitario, identidad de genero hay un montón de leyes progresistas  y entre ellas en una parte el decreto dice que nos den la personería jurídica a las trabajadoras sexuales y el seguro social, cuando se publico en el año 2005 fuimos a la IGJ y nos tuvieron que dar la personería, porque si el presidente estaba diciendo eso  quien eran los demás para no darnos las personería, empezamos a trabajar con tomadas y hacer entrevistas pero lamentablemente Kirchner murió y la compañera Cristina no comulga con el tema del trabajo sexual.