EL PROPIO GENERAL PERON EN UNA CARTA CUENTA LA HISTORIA DE SU NACIMIENTO E INFANCIA, DESMITIFICANDO, LO QUE CUENTAN MUCHOS HISTORIADORES , Y SU LUGAR DE NACIMIENTO, LOBOS O ROQUE PEREZ..
LA HISTORIA DE SU NIÑEZ, DE PUÑO Y LETRA DEL GENERAL PERON…!!!! LA UNICA VERDAD ES LA REALIDAD…!!!

Esta es la carta: 

“Nunca me preocupo aclararlo, porque siempre pense que existen dos tipos de acontecimientos que dan forma , una vida, los importantes y los otros. Así, un día mas o menos, un año mas o un año menos, …que importancia podía tener…!!! De hecho no la tuvieron durante muchos años, ni mi propio padre, le dio trascendencia y ante la pregunta del secretario civil de Lobos, ¿cuando nació el niño?, no dudo en responder que había sido en la víspera. Y asi fue anotado mi nacimiento aquel 8 de octubre de 1895, como acontecido el día inmediatamente anterior, pero en realidad yo ya tenia dos años para esa fecha, que fue verdaderamente un 7 de octubre de 1893.
Así constaba en las paginas del registro parroquial, que lamentablemente una gran mancha de tinta derramada (casualmente), sobre el renglón que daria credito a mis palabras, se ha encargado de silenciar para siempre. Se afirma que fue el pueblo de Lobos quien me vio nacer. Alli hay una casa, la de mis primeros años, donde gatee,, donde comence a dar mis primeros pasos, pero que con toda seguridad no vio mi alumbramiento, pues este habia acaecido en Roque Perez, partido de Saladillo. Mi nacimiento, aparece anotado en un libro de registro correspondiente al antiguo Fortin Lobos. No menos de cuatro generaciones, por linea materna, se habían asentado en estos parajes, según memoraba Mercedes Toledo, mi abuela inmemorial. Recordaba a sus abuelos oriundos de Santiago del Estero, asentados en los cerros Santiagueños de Gusayan. En cambio, los Sosa eran gente relativamente nueva en los pagos del Fortin, provenian de tierras mas al sur de la provincia, digamos de Ambargasta.
Con letra de mi padre constan los pormenores de mi nacimiento en el folio 228, acta 450, del tomo correspondiente al año 1895. Se trata evidentemente de un documento genuino que la municipalidad de esa ciudad conserva en perfecto estado hasta hoy, tuve la oportunidad de conocer esos datos a partir de la fecha en que mi vida dejo de ser privada y se empeñaron en exhumar hasta los mas insignificantes pormenores que rodearon mi existencia. Ese documento afirma lo siguiente: “Ante el registro civil. Don Rafael A. Acevedo comparese, don Mario tomas Peron y denuncia el nacimiento del parvulo Juan Domingo, quien ha venido al mundo el dia 7 de octubre de 1895 en la localidad de Lobos, segun lo atestiguan los vecinos y amigos, Juan B.Torres y Juan R. Saligaray”. Posteriormente la verdadera fecha de mi nacimiento aparecera en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde me inicie en los Sacreamentos de la Santa Iglesia, en los brazos de mi madrina Doña Francisca Toledo y donde acontecio el hecho curioso de la mancha de tinta antes relatada. Aquellas dudas y brumas respeto a mi origen, nunca habian sido totalmente despejadas constituyendo durante gran parte de mi vida una incognita, incluso para mi, lo cual suponia un acicate para mi voluntad. Quiza mi propio padre, inconscientemente, se haya encargado de confirmar esta situacion filial anomala, no mas escandalosa ni menos significativa que cualquiera de los conflictos humanos que hoy desvelan a una sociedad que no ha dejado de ser pacata, en el momento de que me entrego, con especial interes, para que lo tuviera entre mis libros de cabecera, sendos volumenes de “Las Cartas de Lord Chesterfield a su hijo Lord Carnavon”. El libro esta escrito por un padre a su hijo natural, a quien educa a traves de un epistolario unico e inimitable, que armoniza lo util con lo ameno, imaginen las enseñanzas que contienen…
Ahora masticando mi mocedad, tengo la necesidad de arrojar un poco de luz sobre algunas paginas oscuras. Muchos de los acontecimientos afectivos que no me dejaron descansar durante noches, resultan hoy vistos a la distancia anécdotas triviales, frente a la magnitud de los hechos, verdaderamente trascendentes que sobrevendrian con posterioridad. Yo tenia 25 años y era un joven oficial que llevaba con orgullo irreflexivo el uniforme de la patria. Era un aspirante sin suerte para conquistar el corazón de mi prima Mecha. solo confesé aquellos sentimientos de frustración a Raquel Perón, que era mi otra prima gran amiga y confidente durante esos años. A ella le exprese con dolor, “presiento que Mecha me rechaza debido a mi brumoso origen, pues no veo otro motivo.”
El tema de mi origen se transformara en una constante a través de mi vida. Será por eso tal vez que la fecha de nacimiento quedo velada por tantos años. ¡No habrá sido una maniobra inconsciente de mi padre para ocultar un sentimiento de ilegalidad que se negaba a reconocer? ¡cuantas grandes mujeres quedaron al margen de los hechos sociales, ignoradas por su propia comunidad. observadas con espanto, cuando en realidad su único pecado fue el coraje de haber sido madres solteras? Esas mujeres quedaban solas para enfrentar la vía, ese hijo no tenia padre y la ley argentina prohibida, hasta investigar la paternidad del recién nacido. Pero si castigaba el adulterio y ese hijo pasaba a ser un bastardo. Al padre se lo eximia de toda culpa al hijo se le cerraban las puertas del futuro. ¡Eso era justo?, nosotros hicimos una ley que deba al hijo natural los mismos derechos que al hijo ilegitimo. Esta situación de desproteccion sucederá mientras las mujeres no intervengan mas asiduamente en el espíritu de la legislación, hasta que llegue ese momento, las leyes estarán echas por adúlteros…!!!. que ignoran que no hay hijos ilegítimos sino padres ilegítimos. Pero existen leyes superiores a las que establecen los legisladores, son las leyes naturales. Apenas 16 años tenia mi madre cuando nació su primer hijo, y 20 cuando nací yo, Juancito Sosa. Ese fue mi primer nombre, hasta que por distintos motivos, difíciles de evaluar, indujeron a mi progenitor a dar un paso decisivo, el 25 de septiembre de 1901, don Mario se allano a contraer enlace con Juana, yo tenia 8 años, según la version que me consta, fue en realidad mi abuela Dominga Dulley quien pidió a mi padre que se pusiera de acuerdo con la religion y la moral publica. El acta de casamiento llevo el numero 604 del registro civil, de la sección quinta de la capital metropolitana. tiempo después y sin saberlo quizas, me acerque y distingui entre mis semejantes, solo a aquellos que por su origen debían enfrentar la hipocresía de una sociedad que quiso condenar al ostracismo y la vergüenza a todo aquel que llevara el peso de orfandad enigmatica. Mi acercamiento a esos hombres se debió a que adverti en ellos condiciones intelectuales netamente superiores sobre el común denominador de la gente. rasgo que parece ser propio en quienes son frutos de la pasion. Las huellas de mi infancia no se borrarian con los años, por eso advierto al rememorar mi vida, que solo estoy desandando aquellas antiguas preocupaciones, que descubro hoy, nada mas que perfiles. Soy hijo de un espíritu campesino, casi rural, y de una joven natural de Lobos, Juanita Sosa, con sangre india y parientes de origen santiagueño, me crie en Lobos, entre reseros y domadores, Nacido un 7 de octubre de 1893.
Firmado: JUAN DOMINGO PERON.