A un día de haber sido secuestrada y torturada, Corina De Bonis brindó testimonio en la puerta de su casa y señalo que “fue por un trayecto corto, pero el suficiente como para asustar, y mucho”.
Desde fines de agosto Corina junto a compañeras del CEC 801 y madres de barrio, llevan adelante ollas populares en remplazo del cierre de los comedores escolares de Moreno. A la espera de que el gobierno envíe viandas calientes tomaron la iniciativa, “una feta de paleta, una de queso, un pan y una fruta” describió y dijo “nos pareció poco, por eso queríamos hacer la olla para que los nenes tuvieran algo más, ya que para muchos es su única comida”

A los pocos días comenzaron a recibir amenazas telefónicas y un mensaje por debajo de la puerta que decía “siguen ustedes” ya que los autos de los docentes habían sido dañados. Tras ese mensaje las ollas populares dejaron de hacerse en la puerta del colegio, por lo que avisaban cuales eran los próximos puntos de encuentro con la convicción de no detener la lucha que iniciaron.

“No tenemos banderas políticas, no criticamos ni al gobierno actual ni al que se fue, y lo que hacemos lo hacemos por los pibes. Enemigos no tenemos o no lo sabemos, pero, efectivamente, a alguien le molesta” declaró Corina en la puerta de su casa al llegar del hospital donde le hicieron un chequeos de protocolo para incorporar a la causa, debido a los golpes que recibió y los cortes en su estómago.

Torturan a una docente en Moreno