En la mañana de hoy el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong-Ho, declaró en la ciudad de Nueva York, que las palabras del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la asamblea general de Naciones Unidas de la semana pasada, constituyen una “declaración de guerra”.  “El mundo debería recordar claramente que fueron los Estados Unidos quienes nos declararon la guerra en primer lugar”, aseguró Ri al New York Times.

Esta nueva escalada de declaraciones entre Washington y Pyongyang comenzó la semana pasada cuando Trump amenazó en medio de la asamblea general de la ONU: ” “No se puede aceptar que esa banda criminal se arme con misiles nucleares; tenemos una gran paciencia, pero si no vemos obligados a defendernos o defender a nuestros aliados, no tendremos otra opción que destruir completamente a Corea del Norte“.

Para calmar los ánimos, quien tuvo que intervenir fue el embajador de China ante las Naciones Unidas, Lu Jieyi, quién declaró a medios norteamericanos:  “Queremos que esto se calme. Se está volviendo demasiado peligroso y no le interesa a nadie. Esperamos que ambos vean que no hay otro camino que las negociaciones; la alternativa es el desastre”.

Finalmente, esta tarde, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, enfatizó en un conferencia de prensa: “No hemos declarado la guerra a Corea del Norte y, francamente, sugerir eso es absurdo”. Sus dichos intentaron bajarle el tono a la disputa, pero el conflicto promete seguir.