El Reino Unido notificó oficialmente a sus socios en el continente el comienzo de la salida de la UE (Unión Europea). La primera ministra, Theresa May, le habló al Parlamento y aseguró: “Gran Bretaña se va de la Unión Europea. Éste es un momento histórico, no puede haber vuelta atrás. Aprovecharemos esta oportunidad para construir un país más fuerte y justo”. También comentó que se van de las instituciones europeas pero no de Europa, de la que seguirán siendo socios de otra manera. Ahora comienza la aplicación del Artículo 50 de la Carta de Lisboa, período de dos años durante el cual Gran Bretaña y la comunidad europea deberán negociar los términos de la desvinculación. Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo recibió la carta firmada por la primera ministra británica pidiendo la salida, la primera de un Estado en 60 años de historia de la UE. Gran Bretaña tiene un tema anexo al brexit, los deseos de Escocia de ser un Estado independiente tomaron nueva fuerza. Según las encuestas, más de un tercio de su población quiere seguir dentro de la UE. En septiembre de 2014 hubo elección en Escocia y ganó “seguir en el Reino Unido” pero claro, en ese momento Gran Bretaña seguí dentro del bloque; ahora los escoceses se quieren quedar como Estado soberano y no tener nada más con los ingleses. El parlamento de Escocia aprobó ese martes la propuesta del Gobierno autónomo de convocar un nuevo referéndum independentista entre mediados de 2018 y 2019.