El Director Técnico de Racing, Eduardo “Chacho” Coudet, pasó por el ISEC y habló sobre su relación con la prensa, cómo ve al equipo y sobre sus mejores y peores experiencias dentro del fútbol argentino.

El 11 de agosto, hace poco más de un mes, comenzó la Superliga Argentina de fútbol. En total son 32 equipos que se enfrentan en 27 fechas. Actualmente, el puntero del torneo es Racing Club. Después de tres años, ocho meses y 16 días, lograron estar en lo más alto de la tabla de posiciones. Sin embargo, no todo fue color de rosa para la Academia. Anteriormente, en el partido por la clasificación contra River, el equipó sufrió una derrota por 2 a 0. “Nosotros lo que no nos perdonamos es que traicionamos a una idea y a una forma, y también a nosotros mismos. Nos dolió a todos”, dijo Chacho.

A pesar de aquello el DT sigue confiando en sus jugadores, como es el caso de Ricardo Centurión, que formó parte de varias polémicas en lo que va del año. “Ricky es un chico fenomenal. Solo te tenés que remitir a sus ex entrenadores y compañeros. Se mete en líos pero también juega muy bien”, afirmó Coudet. También dijo que Ricardo tiene un gran corazón pero que siempre se ven las cosas malas y las buenas no se resaltan o no las dejan ver. Esto último lo relacionó con su papel dentro del equipo, su desempeño como Director y que la mayoría de sus decisiones son discutidas por los hinchas, rivales y prensa. “Siempre van a resaltar más los tropiezos que los triunfos” sentenció.

Mientras la charla avanzaba, cada vez más alumnos alzaban sus manos para preguntar. Uno de ellos le dijo: ¿Cuál fue el mejor jugador con el que jugaste? Sin titubear ni pensarlo dos veces afirmó que fue Ariel Ortega, su compañero en River entre los años 1999 y 2002. “Parecía que nunca estaba nervioso. Ni aunque fuera un partido importante”. Esta declaración no fue una sorpresa porque meses atrás, Enzo Francescoli en el ISEC también lo eligió como el mejor.

Por último, Eduardo Coudet dejó un par de consejos a los alumnos: sostener los valores, ponerse en el lugar del otro, ser constructivos y aplicar las 3 “C”: contagio, convencimiento y crear.