Carlos Brown, ex Diputado de la Nación y actual presidente del Partido Fe de General San Martín, analiza la actualidad económica y política de nuestro país, y evalúa los cambios y divisiones, que sufrió el peronismo, en los últimos años.

El barrio de San Andrés, ubicado dentro del partido de General San Martín, parece pertenecer a ese conjunto de tierras históricas que albergó y alberga a famosos personajes de la vida política de nuestro país. Conocido por encontrarse en él el cuartel general de Juan Manuel de Rosas, hoy se aloja también la vivienda de uno de esos políticos considerados peronistas de la primera hora.
En una fría y silenciosa noche de junio, frente al San Andrés Golf Club – el más antiguo del país – me recibe en su hogar Carlos Brown, alias ´Tato´, junto a su perro, un bóxer que lo acompaña a sol y sombra a todo rincón de su casa. Al atravesar la puerta de entrada, directamente nos dirigimos con Carlos a su oficina, donde se destaca un amplio escritorio de madera, y una decoración e iluminación que presenta rasgos muy similares a los de un estudio jurídico de gran prestigio y reputación.
Nacido en la provincia de Córdoba, pero recibido de Abogado, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Carlos lleva sus 71 años de edad de manera muy activa. Su mirada deja ver a un político de raza, hábil para declarar, con códigos, de esos que hoy en día ya casi no se encuentran. Familiero, buen vecino, y con afecto a las tradiciones, asiste tanto a reuniones de su políticas como a misas dominicales.
Con una amplia trayectoria y experiencia en la vida política de nuestro país, Brown conoció lo que es trabajar, tanto como Intendente de San Martín, Ministro de Producción y Empleo de Buenos Aires, Secretario de Seguridad de la provincia, como ser Diputado Nacional, en dos oportunidades, entre otros cargos públicos.
La fauna política cada día deja ver la calidad de su consistencia ética y moral. Como en toda fauna, existen los de pura sangre y las razas híbridas, no desde la genética, sino desde el punto de vista político, de tal forma que no importa la clase social a la que se pertenezca, el político es político. Así, es como se presenta un viejo maestro en el arte de la política, vencedor y vencido, pero siempre respetando una misma bandera: la del peronismo.

¿Cómo fueron sus inicios en la actividad política?
A los 20 años comencé mi actividad política en los claustros universitarios, dentro de las organizaciones estudiantiles. Era una época complicada de la Argentina, con la debacle de los gobiernos militares y la intervención de las universidades.
Constituí, junto a Luis Bianciotto, ex Diputado Nacional, y otros abogados de San Martín, un centro de abogados peronistas. Allí empezamos a intervenir en la vida de los colegios de abogados. Ya en el año ´73, yo era apoderado del Partido Justicialista, y el que llevaba de cierta manera la parte jurídica.
En el año ´76, con el golpe de Estado, comenzamos una actividad muy intensa, haciendo lo que eventualmente podíamos hacer, lo cual implicaba problemas con la policía. Por este motivo, constituimos una especie de ONG, llamada Asociación Cultural General San Martín, con la cual disfrazábamos la actividad política de nuestro grupo peronista.
Ya en el ´83, cuando nuevamente se instaló la democracia, empezamos a tener más actividad política. Lamentablemente en San Martín el peronismo no pudo reciclar un proceso nuevo, quedando un grupo de personas con un planteo muy antiguo. Siendo una comuna plenamente peronista, en ese mismo año perdimos frente al radicalismo. Nosotros estábamos encolumnados detrás de Antonio Cafiero, siendo de la renovación peronista, lo cual constituyó el gran vehículo transformador del partido. Se vivieron momentos muy difíciles, por lo cual tuvimos que formar una alianza con la Democracia Cristiana. Pero al poco tiempo pudimos darle otro rumbo al peronismo, apareciendo Cafiero presidente, primero, a nivel provincial, y luego a nivel nacional. Yo fui presidente, a nivel local del partido, tesorero, congresal y consejero. He tenido todos los cargos dentro del Partido Justicialista.
Siempre fui un abogado independiente, manejándome solo con mis clientes y honorarios profesionales, y mi actividad dentro del sector agropecuario, con lo cual estoy ligado por mi familia. Pero en el ´87, con Cafiero como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, gané las elecciones como Intendente del Partido de Gral. San Martín, comenzando, en aquel entonces, mi carrera institucional política.

¿Qué diferencias encuentra entre el peronismo de los años ´70 y el actual?
Son cosas muy distintas. De cualquier manera, hoy el peronismo está en crisis, y muy profunda, como consecuencia de errores muy graves de personas que han hecho del peronismo un negocio personal, causándole además grandes daños al país.
Yo creo que es el momento de una nueva renovación, aunque todavía no esté claro cómo hacerla. A diferencia de esas épocas, hoy no hay un líder que convoque, como sí lo hizo Antonio Cafiero. Él expresó la renovación y cambió la estructura del peronismo, llevando al partido al triunfo, a nivel provincial y nacional. Lamentablemente no pudo ser presidente de la República, ya que cuando compitió mano a mano contra Carlos Menem, perdió las elecciones.
En los años ´70, antes de la renovación, había un peronismo atomizado dentro del poder, con un Perón exiliado, que al mismo tiempo era el que conducía en forma única. Y cuando él muere, en el ´74, se produce un cataclismo. Hasta que se lograra una nueva imagen como lo fue Cafiero, el partido quedó desorganizado con las fuerzas sindicales por un lado, y las fuerzas de las organizaciones especiales, que venían de la violencia, por otro.
Hoy en día, puede gustar o no el gobierno de Macri, pero no se puede negar que es legítimo. Y cuando escuchamos a la ex presidenta de la República en sus discursos, no podemos negar tampoco que estamos muy mal. A nosotros nos acusan de antidemocráticos, que somos la dictadura, y no es así. Macri no es la dictadura.
Ahora han vaciado de contenido al peronismo y se lo han dejado a Randazzo. Ahora, habrá que ver si se lo largaron completo, o si se lo vaciaron. Creo que esto va a producir una revolución muy grande, y ojalá que así sea.
El peronismo va a tener que hacer un profundo mea culpa, porque hemos cometido gravísimos errores en nombre de Perón. Y también creo que va a venir un cambio, pero no sé cuándo. Lo que espero es que el peronismo que se venga, no sea el que expresa el kirchnerismo, ni el que expresó el menemismo.

Si tuviese que comparar, hoy por hoy, a un personaje con la figura de Perón, ¿a quién elegiría?
Yo tengo una vinculación personal y afectiva con Eduardo Duhalde, a quien muchos podrán hacerle alguna crítica, pero también se le deben hacer reconocimientos muy importantes. Él fue Intendente, dos veces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Senador de la Nación, y quien se jugó por sacar al país adelante, en el momento más brutal de su historia. Y realmente lo hizo bien.
Lo acusan de haber hecho entrar a Néstor Kirchner, pero la realidad es que no había otra cosa. Aparte la que elige es la gente. Y lo cierto es que Duhalde, a los seis meses de ser nombrado Kirchner como Presidente de la Nación, le dijo unas cuantas verdades, y al año lo estábamos enfrentando, lo cual también conformó la famosa contienda entre Cristina y Chiche Duhalde. Estábamos enfrentados, y lo seguimos desde ese momento, y para siempre.
Es mentira que Néstor Kirchner recibió un país es llamas, porque el que lo recibió en esas condiciones fue Duhalde, y fue él también quien se encargó de ordenarlo. Tanto es así, que los primeros dos años de Kirchner, que fueron buenos, se quedó con toda la estructura, que le había dejado Duhalde. Cuando Néstor empieza a incorporar a toda su gente, comienza la “década perdida”.
A mi amigo Duhalde le dije lo que iba a pasar, cuando él era Presidente de la República, y yo Diputado Nacional. No estaba de acuerdo con que él apoyara la candidatura de Kirchner. Pero yo a Duhalde lo respeto, porque va a tener un lugar muy importante en la historia, que hoy la cercanía a los hechos no nos permite reconocerle. El jamás necesitó ser citado a ningún juzgado para dar siquiera explicaciones de su gestión como gobernante. Hoy Duhalde es reconocido, pero no tiene un liderazgo suficiente, aunque, actualmente, no haya nadie en el peronismo que tenga su capacidad de mando.
El peronismo debe recuperar su protagonismo, debe volver a ser un partido suficientemente consolidado, y que se saque de encima a todas las lacras que tiene, y no se lo tenga que andar señalando con el dedo.

¿En qué se diferencia el rasgo peronista del Partido Fe con el resto de las variantes, que se hacen llamar “peronistas”?
Como todos, nosotros decimos que somos el peronismo. Representamos a un sector del peronismo que nada tenemos que ver con el kirchnerismo, sino que nos sentimos identificados con el que, en algún momento, estuvo relacionado con Duhalde o el de la renovación peronista de Antonio Cafiero. Jamás hemos tenido vinculación ni trato con Kirchner ni con Menem. No digo que somos los auténticos, no tengo el “peronómetro”, pero consideramos que defendemos el dogma, las características y la ideología del peronismo.
Hoy en día, esta rivalidad entre la izquierda yla derecha ya es una mentira. La realidad pasa por si sos eficiente o no, si defendés a tu país, a los que menos tienen, a los sectores productivos, y si solucionas problemas en los sectores de salud y educación. De eso se trata hoy, te pongan el signo que te pongan.

¿Existen diferencias dentro de Cambiemos, siendo que está formado por cuatro partidos políticos muy distintos?
Y bueno, tenemos por un lado al PRO; por otro la UCR; la Coalición Cívica, y por otro, nosotros, que representamos al Partido Fe. Diferencias siempre hay, pero lo importante es que podamos comulgar en temas centrales, como por ejemplo lo es hoy el tema de la transparencia.
Estamos buscando un país que utilice sus fuerzas para hacer las cosas como corresponden, y no para beneficios personales. Un país que, con los recursos que tiene, haga cosas que valgan la pena, y que no sean frutos de una mentira. Que no se utilice a la pobreza y la marginalidad para beneficios electorales, sino luchar para que esa gente salga de esa situación y viva en mejores condiciones.
Yo, por mis características, lucho por los temas productivos. Porque estoy convencido que si hay producción, crecimiento económico y actividad que dé empleo digno, todos los demás temas se resuelven.

Siendo usted ex Secretario de Seguridad de Buenos Aires, ¿cuál sería la clave para terminar con los problemas de inseguridad, la violencia y las drogas?
En este punto se juntan varias cosas. El tema educativo es fundamental, ya que un pueblo tiene que tener educación y capacitación. Los niveles de exigencia de las fuerzas laborales cada vez van a ser más grandes, porque se está generando un cambio. Están desapareciendo empleos menores, y van apareciendo otros de mejores características con mayores niveles de exigencia desde el punto de vista de la capacitación.
La generación de empleo viene como consecuencia de la actividad productiva, y esta debe tener resoluciones. Hay problemáticas en esta actividad como es el transporte, que hace inviable algunos negocios en Argentina, las presiones impositivas, o la falta de acompañamiento financiero de los bancos.

En cuanto a las Pymes, ¿cree que las políticas económicas del actual gobierno las está beneficiando?
Hay una cantidad de nuevas medidas que han salido, vinculadas con la Ley Pyme o a la Ley Emprendedores, o la eliminación de algunos impuestos, pero lo que falta es incorporar a las Pymes como tal dentro del circuito blanco, y de la estructura bancaria y financiera. Hoy están excluidas.
Yo he propuesto, en mis dos mandatos como Diputado de la Nación, la creación de un Fondo de Desarrollo Productivo, que financie los proyectos, y no el patrimonio. Las grandes cadenas le compran los productos a las pequeñas y medianas empresas, a un valor de seis o siete veces menor, al que luego venden.

En un programa emitido por C5N, el periodista Roberto Navarro calificó al distrito de San Martín como “el cementerio de las Pymes”. ¿Cómo definiría usted al partido en cuanto a este tema?
San Martín no es el cementerio de las Pymes. De hecho, el presupuesto de la Municipalidad de San Martín es equivalente a los 80 millones de dólares. Entonces, concluyo en que es un lindo cementerio, que te deja casi 100 millones de dólares de recaudación.
El tema es que ellos hicieron un informe periodístico, que el Intendente actual, por razones políticas lo tomó, donde agarraron cuatro empresas, de las cuales dos eran ciertas y las otras dos no lo eran, que dijeron que se habían fundido.
Las Pymes de San Martín, como muchas otras, tienen problemas, pero San Martín sigue siendo un centro productivo por excelencia, que produce más del 10% del PBI industrial, de la provincia de Buenos Aires, y es la Capital Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa Industrial. Algunas Pymes se están yendo, pero por las altas tasas de impuestos municipales que tienen que pagar, modificadas por la actual intendencia.

¿Qué opina usted, habiendo sido, en dos oportunidades, Diputado de la Nación, acerca del aumento en el salario de los diputados?
Es una cosa insólita que ha armado un gran alboroto, y que tanto Massa como algunos otros le sacaron provecho. Lo que se hizo fue aumentar el valor del pasaje, que al fin y al cabo, lo cobran las empresas de aviación, y no los diputados.
Los diputados, que eventualmente lo pueden llegar a cobrar y aumentar sus ingresos, son los que están cerca, en Capital Federal y Gran Buenos Aires. Los diputados del interior, no cobran los pasajes, los usan, y no les alcanza, porque los tienen que usar para ellos y sus asesores. Y tienen que viajar a sus pueblos no menos de dos veces por semana, entre ida y vuelta, lo cual suman 24 tramos al mes y les entregan 20. Por esto digo que no les alcanza.
Yo los pasajes, estando en Buenos Aires, se los entregaba a distintas personas o asesores míos que debían ir a recoger información a distintos lugares. Pero esto es un tema que se arreglaría muy fácilmente, con una simple resolución que establezca que los pasajes no se pueden cambiar por plata, y los que no se usan, deberán ser devueltos, y se terminó la historia.
No es un aumento de la dieta, sino que es un aumento en el valor del pasaje para las empresas de aviación. Y el desarraigo, que estaba en 10 mil pesos por mes, lo aumentaron a 20 mil. Esto es para que los legisladores que están a más de 100 o 200 kilómetros de distancia, puedan pagar el hotel o alquilar un departamento. Es decir, este aumento al único que beneficia es al dueño del hotel.
Y detrás de esto, aparece toda una maniobra de los comunicadores, que con tal de pegarle a los legisladores es buenísimo.

¿Cómo puede llegar a influir la pérdida de empleos o el aumento en los precios en la toma de decisiones de los ciudadanos, al momento de votar, en las próximas elecciones?
La gente quiere y tiene derecho a vivir bien. Cada uno vive en función de sus necesidades, y si el humor social no es bueno, la posición será negativa con respecto a las fuerzas políticas, que manejan un país. Y la responsabilidad de que la gente viva bien, es nuestra, de los políticos.
Randazzo es una cara nueva, pero está atado a cosas viejas, empezando por él mismo, estando como Ministro durante ocho años al lado de Cristina. Y por esto, su figura no es tan “fresca”, como se quiere hacer ver.
Yo soy optimista. Reconozco que a este gobierno le falta más “timing político” para mi gusto, y que comete errores de comunicación imperdonables, pero estos problemas no van a jugarle en contra, porque en definitiva, no hay variantes.