Anoche, un empresario arrepentido entregó a la justicia unos audios en donde se escucha al presidente negociar una coima. Temer desmiente la información.

El diario O Globo reveló que los dueños del frigorífico JBS aportaron a la justicia audios y videos que demuestran que en marzo el presidente avaló el pago de millonarios sobornos al ex presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quien dirigió todo el proceso de impeachment contra Dilma Rouseff y está detenido desde octubre, para comprar su silencio en el marco de la operación anticorrupción Lava Jato. “Tiene que mantener eso, ¿vio?”, dice Temer en la grabación, con respecto a las coimas.

El día de la reunión con Temer, Joesley Batista, uno de los dueños del frigorífico, llegó con “la máxima discreción” y reveló que la reunión estaba fuera de la agenda y el presidente ya lo esperaba. El dueño del frigorífico llevó un grabador para constatar lo que iban a hablar. La conversación duró 40 minutos y fue totalmente grabada.

Batista, además, habría entregado a Rodrigo Rocha Loures, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMBD), liderado por Temer, 500.000 reales (unos USD 160.000) cada semana y por un plazo de 20 años , según el diario. Batista admitió que no fue el jefe de Estado quien le pidió directamente que regara con dinero las cuentas de Cunha. Pero en su declaración a la Procuración General, afirma que el presidente estaba al tanto de todo lo que sucedía.

El grupo frigorífico JBS, el mayor productor de carne de Brasil, fue uno de los mayores colaboradores en la campaña electoral de Brasil en 2014, aportando 116 millones de dólares a los principales partidos políticos. Esto le aseguraba diversos beneficios para sus empresas como quita de impuestos y leyes favorables.

Esto pone a Temer en una complicada situación judicial, quien declaró que “jamás solicitó pagos para obtener el silencio del ex diputado Eduardo Cunha.No participó ni autorizó cualquier movimiento con el objetivo de evitar la delación (del legislador)”

Luego del escándalo, hace unas horas, el mandatario brasilero llamó a una reunión de emergencia en el Palacio de Planalto, con el Secretario General de Presidencia, el jefe de la Casa Civil, el ministro de la Secretaria de Gobierno y con su equipo de comunicación. Mientras tanto, en distintas ciudades del país, personas se manifestaron al grito de “Fuera Temer”, en repudio a lo sucedido y la oposición ya pide la apertura de juicio político al Jefe de Estado.