500 personas participaron de este evento privado patrocinado por el club Nordelta, algunos atletas o simplemente personas con hobbys para disfrutar del atletismo.

Un día soleado como cualquier otro, a las ocho y media de la mañana de un domingo. Más de trecientas personas vestidas con ropas deportivas y con su respectivo número pegado en su abdomen, esperan a que finalice la cuenta regresiva. Algunos llevaron a sus hijos. Preparándose para descargar toda esa adrenalina, arrancan a correr. Van corriendo en fila, como una manada de caballos salvajes, de pasos cortos ahora trotan y empiezan  a pasarse porque todos tienen una meta fija, ¡llegar primero! Pasan el puente, a una distancia moderada, y cada corredor trato de acelerar para no quedarse atrás.
Mientras tanto, familiares y amigos hinchan desde la carpa del fondo, gritan sus nombres, alentan y otros canticos para subir el ánimo. Ya se ven cada vez menos a los competidores, solo quedan algunos que iban a paso lento. Comenzó a sonar música para incentivar a los que se quedan  atrás y que los primeros no aflojen. Pasa un tiempo y el locutor anuncia por micrófono que  llegan los primeros, se los ve a lo lejos por una de las rotondas de los barrios. Llega el primero, un joven que le lleva por lo menos 10 minutos a los demás, se lo ve  muy transpirado. Apenas llega a la valla de salida, se tira en el piso y pidé agua. Pocos minutos después llega  Gustavo Romero ex campeón del evento y además completo esta carrera como su veintinueveavo título, quien me comentá más adelante en una entrevista.“No lo hice por el tiempo sino por la adrenalina de competir”, “vengo de ganar el campeonato provincial y coronar este como mis veinte cuatro años corriendo, es un regalo”, agrega.
Finalmente comienzan a llegar los otros concursantes, cansados, pero con una sonrisa en el rostro por haber competido. Se hacen las nueve y media, para cuando llegan  los últimos participantes. Ahí le pido un par de minutos a Karina Medina, una de las competidoras. “Es importante incentivar a los jóvenes a correr, que es algo tedioso, pero, saca las energías y vivís una vida  más saludable”, dice.
Todos se agrupan  en la parte central de la carpa, en fila y por orden numérico, el locutor agradece a todos por venir y seguir fomentando el deporte. Procede  a anunciar a los ganadores. La medalla de oro fue para Agustín Vásquez de 18 años, corredor amateur. La de plata se la quedó el ex campeón Gustavo Romero, 31 años corredor profesional en diferentes competencias. Y el tercer puesto y la medalla de bronce para Mariana Cocelli 40 años, competidora amateur.
Luego de la entrega de las medallas, le pidó “por favor”un par de minutos a Camila Toscano, una corredora juvenil que no se ve de comúnmente en estos eventos, “Elegí el lugar porque tiene muy lindos espacios con una buena estructura en las calles, esto hace que no se haga tan pesado correr en el terreno”, declara.
Así terminó el maratón con no tantas victorias, pero con un gran amor por esta disciplina.