Ramiro es un clásico volante central, tiene 28 años y a pesar que actualmente se desempeña en el Cittanovese de Italia, pasó gran parte de su carrera en el suelo argentino. Clubes como Tiro Federal, Guaraní Antonio Franco y San Telmo, certifican que es una mirada autorizada para analizar cómo se vive el fútbol nacional. La vida de ascenso, el valor de la Copa Arg., el proceso de formación del deporte en nuestro país y mucho más…

Fuiste capitán en diversos tramos de tu carrera, por lo que sos un valuarte tanto dentro como fuera de la cancha. En el rendimiento, ¿cuán fundamental es la mentalidad en un jugador? ¿Es casi tan importante como la condición física?

Sin dudas. Al fútbol no llegan los mejores, sino los que son más fuertes. Lamentablemente, la condición mental no recibe la importancia que se merece. Es el pilar fundamental que mantiene en pie a un futbolista. Cuando te toca jugar con alguien mentalizado y que sabe lo que quiere, el tema físico pasa a un segundo plano. Con respecto a la capitanía, la tomo como un detalle. Siempre intento aportar y dar opiniones que sean para el bien del grupo.

En un deporte enceguecido por el fanatismo, ¿cómo hace un profesional para manejar las críticas?

Se vive el fútbol de una manera en la que los límites son muy difusos. Muchas veces este fanatismo se lo confunde con violencia. Por eso hay que tomarlas con calma. Hay que evaluar  de parte de quién viene y cuál es el objetivo, porque a  nadie le es indiferente una crítica. Tenemos de todo tipo, desde las constructivas que son con buena fe, y las destructivas que buscar tocar el auto-estima de uno. Con los años, vas entendiendo que debes valorar las que salen de tus pares: entrenadores, colegas, gente que está metida y realmente te conoce.

¿Se puede vivir del sueldo del fútbol de ascenso, o a veces hay que salir a trabajar fuera del deporte?

Gracias a Dios, puedo decir que nunca tuve que hacer algún trabajo ajeno al fútbol. El hecho de que uno pueda vivir de la profesión que le gusta, lo valoro como una bendición. De ahí que, le doy tanta importancia dejando siempre el 100%.

¿Qué te llevás de tu paso por Europa? ¿Notaste diferencia entre el fútbol argentino y el de Italia?

Gracias a una pelota, a los 20 años me fui  a conocer una nueva cultura, de la cual aprendí un montón. Hablando como argentino: en la organización, estamos bastante por detrás. Ese déficit, se refleja en los procesos de nuestro fútbol, desde la selección mayor hasta el último equipo del ascenso. Es algo a mejorar. Después en la infra-estructura, ambos países le dan muchísima relevancia al deporte. Particularmente, en Argentina mucho más. La calidez y el reconocimiento que te retribuye el hincha cuando tenés un buen presente, es impagable. Por eso, amo tanto el fútbol argentino.

Sos un volante mixto, que maneja ambos perfiles. Algo que es difícil de encontrar en el fútbol local, donde se le suele potenciar al jugador solo su pie hábil. ¿Creés que tendría que ser tratado con más profundidad en las inferiores?

Sí. Se debería trabajar para que se note lo menos posible. Aún así, mucho tiene que ver la falta de cimientos en su desarrollo deportivo. Se ven futbolistas que no tienen claros los conceptos básicos, y terminan comprendiéndolos con errores ya en su etapa profesional. Es determinante enseñarles los principios esenciales, para así  llegan formados a la Primera División. Me parece que los ejemplos son claros. El espejo que todos deberíamos ver es Alemania. Los juveniles como pequeños futbolistas que algún día llegarán a primera. La enseñanza en el entendimiento del juego les permitirá adaptarse a cualquier esquema táctico. Además, ellos forman personas, y eso hay que resaltar. En nuestro país, hay una realidad social que debería solucionarse tomando como base este modelo germano. Si el día de mañana no llegas a ser futbolista, ésta formación aún así te tendría que servir para adaptarse a una sociedad.

Justo que insertas el tema de disciplina deportiva y educación. ¿Qué te parece estas nuevas medidas de implementar escuelas en las sedes sociales de los clubes para que los jugadores tengan su apoyatura educativa?

La educación es primordial, el estudio y el deporte tiene q ir de la mano. Los clubes tienen q saber que primero forman personas  y después futbolistas. Hay que educarlos, inculcarles las normas básicas de convivencia, así logran acoplarse a otros contextos sociales. En la argentina se perdió el hilo de “primero formar una persona antes que un futbolista”. Y es un grave error, porque sino llegas a formar un contrato profesional, pasas a ser alguien que mira para atrás y no tiene absolutamente nada. Es una dura realidad porque vos invertiste muchísimo tiempo de tu vida y el día de mañana, te enterás que tu sueño no se va a llevar a cabo y no tenés medios para hacerte un lugar en la sociedad. Así, el futbolista queda descartado socialmente. Nunca se debe perder ese foco. Toda la etapa deportiva debe ser algo que les sirva para la vida. Justamente, la importancia del deporte radica en eso: Cada chico que está en un club, es uno menos en la calle. Eso es una de las significaciones indispensables del deporte.

¿Y cómo te iba en la escuela en tu paso por las inferiores?

Mi familia siempre priorizó el estudio por sobre todas las cosas. Nunca me llevé una materia, y hasta llegué a ser uno de los abanderados. Le metía mucho sacrificio al entrenamiento y al colegio, debido a que le doy la importancia a lo que se merece. Hay una prioridad que va más allá: Antes que un futbolista, hay que formar una persona.

Hiciste Ingeniería en la UTN, un curso de DT en Italia y actualmente estudias Abogacía. Una vez que cuelgues los botines, ¿ves por esos lados tu futuro?

Sí. No lo tengo definido todavía, pero seguro tendrá una relación con el fútbol. Por el momento, estoy haciendo la carrera a distancia. Una vez que me retire, creo que es una herramienta que puede darme frutos. En un futbolista retirado, dejar el deporte puede generar un vacío muy grande. Es complicado buscar otra pasión que te llene como el fútbol. Y con 40 años,  iniciarte desde cero es un duro golpe. Por eso, me estoy preparando de la mejor manera para recibir ese momento.

• Como jugador de ascenso, ¿qué te parece la Copa Argentina?

Soy uno de los adeptos de esta competición. Rompió con la estigmatización prefijada, de que “el fútbol de ascenso vale menos, y no está a la altura de uno de Primera A”. Es un certamen hermoso, que para el jugador de ascenso es una vidriera inmensa. Tenés la posibilidad de mostrarte a todo el país, y codearte con los más grandes. Es una ilusión única, en la que te podés atrever a hacer historia. Revaloriza mucho a los jugadores de ascenso. En muy poco tiempo, la copa creció de forma exponencial. Es valiosísima por el prestigio que le dan los equipos y futbolistas. Es un acierto total su implementación.

 • Por el énfasis con el que hablas, se evidencia que el fútbol te hizo muy feliz.

. Somos gente agradecida, nos pagan por hacer algo que muchos lo harían gratis. Trato de valorar que es un lugar de privilegio, y que es una profesión en la cual muchos quisieran estar. Siento las mismas cosas que cuando era chico y jugaba en mi pueblo, Godoy, en Santa Fé. Me hubiera encantado jugar en un equipo de Primera División en Argentina, tuve oportunidades pero no se llegaron a concretar. Siempre trato de mantener la pasión viva, y si el día de mañana ya no siento ese fuego interno que te genera patear una pelota, seguramente cuelgue los botines.

¿Cómo te llevas con las redes sociales?

Las uso con fines personales, para acercarme con las personas que quiero y no puedo ver seguido. Es una forma de contactar con ellos, a la distancia. Ahora que estoy en Europa me permite instantáneamente hacer un  video-llamada con mi familia. También las utilizo desde el plano laboral, ya que tengo cuenta en Linkedin. De igual forma, con las redes sociales hay que controlarse. Lo importante es lo que pasa afuera de la pantalla, porque la vida está en otro lado.

 • Siempre como cierre de una entrevista, me gusta que los protagonistas dejen un mensaje de reflexión. En este caso, hacia los más chicos que anhelan con ser futbolistas profesionales, ¿qué mirada acerca de tu trabajo, consejo, les darías como moraleja?

Disfruten cada momento y valoren cada experiencia que les deja futbol. Es increíble cómo a través de una pelota, conoces amigos que te van a durar para toda la vida. Eso es invaluable. Además, te da la oportunidad de dedicarte de lo q más te gusta en la vida. Igual eso se tiene q pagar a un precio: Ese valor es  vivirlo con intensidad y una pasión inconmensurable. Un futbolista tiene q saber que esta en un lugar de privilegio y tiene que devolverle un poco de eso a la sociedad. Muchas veces te tocan vivir momentos malos pero valen la pena, porque todo el esfuerzo y sacrificio terminan dando resultados. Es un camino maravilloso que si volviera a nacer, lo elegiría una y otra vez.