En apoyo del proyecto a debatir este miércoles en la Cámara de Diputados, una gran cantidad de estudiantes de escuelas porteñas comenzaron con asambleas a modo de movilización.

En la previa a la discusión por la legalización del aborto en el Congreso y tras la toma de 11 colegios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación de la Nación, criticó la protesta: “No hay razón que justifique, en democracia, que se tome un establecimiento educativo”.

Las tomas fueron convocadas por la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), la Federación de la Universidad nacional de Artes (FUNA), la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET) y la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB). El presidente de la FUBA, Julian Asiner, aseguró que el objetivo es “impulsar ocupaciones en decenas de colegios, facultades y profesorados para que el Congreso apruebe la legalización del derecho al aborto“.

La propuesta consiste en realizar una vigilia en los colegios para dirigirse al Congreso mañana. Las instituciones que se adhirieron son: la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, el Nacional Buenos Aires, el Cortázar, Mariano Moreno, María Elena Walsh, Lenguas Vivas, Normal 1, Normal 6, Escuela de Educación Media Ramón Padilla y la Escuela de Cerámica N°1. La primera toma en reclamo por el aborto legal, seguro y gratuito fue el viernes en la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrutria. Los alumnos denunciaron maniobras de los directivos para impedir las tomas. Por ejemplo, algunos colegios permanecieron cerrados por falta de agua o desinfecciones.

A lo largo del lunes se llevaron adelante diferentes asambleas para acordar las medidas de respaldo al proyecto de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. El mayor reclamo exige el cumplimiento de la ESI (ley de Educación Sexual Integral) y el diseño de protocolos de actuación en casos de violencia de genero.