En medio del debate por el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, José Luis Ramón fue apartado del interbloque que lidera Martín Lousteau.  Aunque el diputado mendocino había anticipado que se pronunciaría a favor, terminó declarándose en contra. Este cambio inesperado en su postura es lo que habría fastidiado a sus compañeros.

El diputado perteneciente al Partido Intransigente de Mendoza declaró que “siempre ha estado en contra del aborto” por cuestiones religiosas, pero que iba a votar a favor de la legalización del aborto porque considera que es una cuestión de salud pública. La decisión había sido celebrada por quienes adhieren al proyecto por la división entre creencias personales y su funcional social como legislador. Sin embargo, 48 horas más tarde se arrepintió. Además, antes de cambiar de parecer, había admitido sentir presiones desde su familia y ciertos sectores de la Iglesia.

“Esperamos que el diputado Ramón no haya tomado su decisión influenciado por estas presiones, o peor aún, como fruto de la especulación política. Cualquiera sea su motivo nos parece que la manera en que se ha comportado no está a la altura del debate ni de los estándares que pretendemos para nuestro espacio por lo que ya no participaremos de ningún interbloque con el diputado Ramón”, explicaron a través de un comunicado Lousteau, Carla Carrizo y Teresita Villavicencio.

“Hoy creo que es necesario que sepan que sigo a favor de la vida y de la no interrupción del embarazo. Voy a votar en contra de la despenalización del aborto”, declaró Ramón, desconcertando a los miembros del interbloque. Se percató de explicar que en los últimos días había tenido “un debate en mi conciencia y en mi espíritu”.

El bloque Evolución se había pronunciado claramente a favor del aborto y sostuvieron que seguirán trabajando por la sanción de la ley porque les parece “una sin razón y una hipocresía que las mujeres sean criminalizadas por realizarse un aborto”. Tras la ruptura confirmaron que votarían “unánimemente a favor del aborto legal“.