Este miércoles se votará en Senadores el proyecto por la interrupción voluntaria del embarazo que obtuvo la media sanción el 14 de junio en Cámara Baja. La sesión adelantó su horario y comenzará a las 09:30, debido a que el jueves por la mañana los legisladores debatirán el allanamiento a las casas de Cristina Fernández por la causa de los cuadernos de las coimas. Se prevé que el debate dure alrededor de 12 horas.

El 14 de junio, el bloque del Frente para la Victoria, liderado por Cristina Fernández, anunció que votarían a favor del proyecto en la Cámara Alta. Por ese motivo, sorprendió cuando el domingo la senadora del FPV, Silvina García Larraburu, cambió su postura y declaró que votará en contra: “esto no es lo que necesitaba la sociedad” y añadió que: “el debate fue una cortina de humo. La sociedad no estaba preparada para debatir el proyecto.” Esto conlleva a 37 senadores en contra, 31 a favor, 2 indecisos, 1 abstención y un ausente con aviso. El debate se inclina al rechazo de la legalización pero lo cierto es que, con los constantes cambios de posturas, nada esta definido.

Se estima – es una estimación ya que no hay un registro oficial – que en Argentina se realizan alrededor de 450.000 abortos clandestinos por año.La clandestinidad pone en riesgo la salud y la vida de la mujer al practicarse de manera poco higiénica y en donde los métodos que se emplean no son seguros. Por eso se menciona que el aborto clandestino es un tema de salud pública. Actualmente, en Argentina, el aborto solo es legal en casos de que la vida de la madre corra riesgo y en casos de violación. El proyecto propone otorgar derecho a toda mujer a optar por la interrupción voluntaria de su embarazo hasta la semana 14 de su gestación.

El aborto es legal en más de 60 países, donde la mayoría de ellos se encuentran ubicados en el mundo desarrollado. En América Latina solo es legal en un país, Uruguay.

Se espera una jornada multitudinaria en apoyo al proyecto. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito convocó a un número de manifestantes que multiplicarían al número de asistentes de la marcha del 13 de junio.